PERRAS ON THE BEACH: “SON MÁS BIEN VACACIONES”

Por algo su «última» fecha es antes de arrancar el verano.

El grupo mendocino Perras On The Beach ha vivido mucho en sus cortos tres años de vida. En 2016 estrenaron Chupalapija, un trabajo lo fi de rock garage psicodélico muy crudo que, ya desde el nombre, demostraba una clara naturaleza disrruptista. Con el tiempo (y un poco de suerte y timing a su favor) se convirtieron en una de las caras más visibles de una escena que cambiaría el panorama de la década musical argentina —en especial, en su segunda mitad—. Las Perras, junto a otros como Usted Señalemelo, Mi Amigo Invencible, Luca Bocci y más, impulsaron la movida musical mendocina hasta el punto que tuvo eco en todo el país; como resultado, se dio una era dorada para la música del interior, ya que ayudaron a poner el foco fuera de la capital. Eso le representó a la banda varias cosas: largos fines de semanas girando con fechas agotadas en todo el país y un seguimiento particularmente jóven y devoto que veía en sus músicos favoritos (por su sencillez y carisma) figuras de idolatría. No es ningún secreto que la transparencia de la banda es un factor clave en su relación con sus fans, con quienes hay una complicidad de amistad y amor colectivo.

Este domingo, Perras On The Beach se despide por un tiempo en lo que será el recital más largo en su historia. Los años de fuertes emociones y laburo los han llevado a darse cuenta de que la autoexigencia puede llegar a consumirlos y que, a veces, es bueno darse un descanso. En la previa al show, nos abren un poco la puerta para dejarnos entender qué hay detrás de la decisión.

SPE: ¿Qué destino creen que le espera a la música argentina en 2020? 

Ignacio Laspada: Para mí, al ser un cambio de década, va a cambiar todo en general. Todo se va a mover distinto. Quizás estoy hablando giladas, pero lo siento así.

Simón Poxyran: Yo siento que se está acomodando todo: todas las bandas y proyectos empiezan a tomar el lugar que tienen, el cual capaz es re distinto al de los demás, pero todos se unen, se mezclan los géneros y el ambiente. Para mí es, el próximo año se van a terminar de acomodar las placas tectónicas [risas].

Bruno Beguerie: Yo veo que hay muchas cosas emergentes que antes no tenían el lugar para salir: nosotros incluidos. Nuestra banda, y un montón más, son cosas distintas que antes no tenían el espacio para tocar en lugares y llevar público. Ahora se da cada vez más, y creo que eso va a seguir creciendo año a año.

SPE: ¿Y creés que esas nuevas plataformas involucran ciclos de consumo mucho más efímeros? Es decir, un día estás muy arriba y al día siguiente puedes no ser nadie.

BB: Como con cualquier artista. Hay momentos de furor y otros en los que no estás tan hypeado.

Rodrigo Mortene: Pero, para mi, ahora ocurre más. Vos pensá que antes se escuchaban temas de siete minutos normalmente y ahora la gente no te escucha uno de dos o tres minutos. Se consume todo muchísimo más rápido. Y no es que esté bien o mal, pero es distinto.

“QUE AHORA NOS TOMEMOS UN DESCANSO NO SIGNIFICA QUE NO NOS VAMOS A JUNTAR A ZAPAR O GRABAR UN TEMA”

SPE: ¿Y eso puede afectar el desarrollo «normal» de la carrera de un artista?

BB: Depende de uno. Cada artista lo elige en algún momento de su carrera. ¿A qué te proyectas? ¿Querés explotar toda la música que puedas hacer en dos años, reventar todos los lugares, fundirla y chau?, ¿o querés algo más progresivo?

RM: Es azaroso como pueda terminar todo eso.

SP: Ahora ya no existen las reglas en la industria. Como son todos jóvenes, ya murió todo eso de la pirámide illuminati de la industria.

SP: Igual siempre es clave que, sin importar en qué lugar estés de tu carrera (musical o de otro rubro), te pares un rato a pensar en dónde estás. Incluso si recién estás comenzando.

“NO SENTIMOS EL DESEO O LA NECESIDAD DE METERNOS A GRABAR UN DISCO”

SPE: ¿Puede ser que eso les pasó a ustedes y por eso deciden parar ahora?

BB: Son más bien unas vacaciones. Venimos hace tres años metidos todo el día, todos los días, en esto, porque al ser independientes tenés que estar encima de todo. Sabemos igual que tenemos el orto de poder comprar instrumentos, grabar en el estudio, etc. Al mismo tiempo, tenemos ganas de estar un poco en otra un rato, hacer música con otros amigos y flashear. Que ahora nos tomemos un descanso no significa que no nos vamos a juntar a zapar o grabar un tema, pero ahora es esa, estar un toque en otra.

SP: Queremos ver lo que tiene cada uno por separado para manifestarnos de otra manera. Cuando empezamos a tocar, todo era vacaciones infinitas, pero nos fuimos percatando de cosas que hay que hacer. Por ejemplo, estar de gira es re intenso.

RM: Además, vos tenés que hacer las cosas cuando las sentís. Creativamente hablando, si no sentís algo como un disco, va a ser una cagada.

SPE: ¿Creen que paran en el punto justo? ¿Antes de empezar a hacerlo por inercia o por costumbre?

BB: Es que tampoco sería inercia en sí. Simplemente, nos dimos cuenta de que no hay un sello ni nadie, más que nosotros, tocándonos la puerta para que salga un disco en marzo. Si no sentimos, en este momento, el deseo o la necesidad de meternos a grabar un disco, ¿para qué lo haríamos? Queremos estar en una y, cuando grabemos, que pinte cualquiera.

SPE: ¿Sintieron la necesidad de enfocarse en proyectos personales?

Fabricio Foresto: Yo, por ejemplo, dejé mis otros proyectos porque me dediqué de lleno a Perras. Sentí que tenía que dedicarle todo a una cosa, porque, de repente, estaba en cuatro proyectos, menos presente en uno que en otro. También viene la parte del disfrute: hay que vivir la vida y dejar algunas cosas del lado si estás muy al palo.

SP: Claro, eso abre la puerta para hacer un montón de otras cosas entre nosotros, con otros amigos. Música por doquier, de mil maneras.

SPE: Considerando que en su carrera pasaron muchas cosas dentro de muy poco tiempo. ¿Qué aprendieron en todos estos años tocando juntos? 

IL: La amistad es siempre lo primero. Crecimos, aprendimos a ser responsables, entendimos qué hacer y qué no hacer. Eso, pero aplicado a todos los campos de la música.

SP: Hay una parte colectiva: amistad. La relación que tuvimos a partir de la banda nos hizo mucho más amigos que pudo hacer un montón de cosas. Como que Perras es una energía, es medio flashero [risas]. También está en la gente. Aprendimos que la música es un canal para decir muchas cosas o no decir nada también.

 

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