AMY EXPERIENCE: GOD SAVE THE QUEEN

No Rehab Band, banda tributo a Amy Winehouse, se presentó por primera vez en Niceto y revivió a la diva del soul.

Amy Winehouse se convirtió en una de las artistas más grandes a nivel mundial. Con tan solo 20 años lanzó Frank (2003), su primer álbum, que logró alcanzar el disco de platino en el Reino Unido, y donde demostró una fuerza sobrenatural en su voz y en el mensaje de sus canciones. Luego llegó el tan exitoso Back to Black (2006). Sus melodías daban la vuelta al mundo, sus labios rojos, su vaso de vino y tatuajes eran marca registrada en cada uno de sus shows. El 23 de julio de 2011 se unió al «Club de los 27» dejando el mundo de forma física, pero calando profundo en los corazones de cada fanático.

Hace 10 años que No Rehab Band le rinde tributo a la diva del soul con la presencia de nada más y nada menos que Robin Banerjee: guitarrista principal de Winehouse, que la acompañó durante la gira de Back to Black hasta el final de su carrera. Esta vez la cita fue en Niceto, que se vistió de gala para replicar el ambiente típico de una cantina de jazz ubicada en los suburbios de Estados Unidos. En el palco la gente esperaba sentada, abajo los más ansiosos se pegaban a la valla esperando la salida de la banda.

Acercándose a las 22hs, los siete músicos salieron al escenario mientras un video de la vocalista se reproducía en la pantalla. Comenzaron los primeros acordes de ‘Addicted’ cuando María Barceló (cantante) se asomó con un vestido brilloso y un peinado digno de Amy. ‘Valerie’, ‘Just Friends’ y ‘Mr Magic’ dieron lugar a que el público baile al ritmo de la trompeta y el saxo (a cargo de Leonel de Francisco y Pablo Clavijo).

“Es nuestra primera vez en Niceto, y queremos que sea una fiesta”, exclamó María con una sonrisa en la cara. Con la llegada de ‘Our Day Will Come’ y ‘Me & Mr Jones’, la cantante asombró a los presentes con sus juegos vocales, arrastrando el final de cada oración, y sus movimientos casi idénticos a los de la inglesa, haciendo sentir su espíritu en el escenario. Luego llegó el turno de Robin para hablar: “Esta noche celebramos la música y la vida de mi hermosa amiga. Ella tocó el corazón de millones de personas con sus temas”, aseguró el músico mientras, entre la gente, se veía a una chica secarse las lágrimas de emoción.

Luego de ‘Tears Dry On Their Own’ y ‘Stronger Than Me’ el ambiente comenzó a armonizarse con el inicio de uno de los temas más rompecorazones de la diva: ‘Love Is A Losing Game’. Los músicos se retiraron del escenario para que Maria y Robin interpretaran la versión acústica de ‘Body and Soul’ que la londinense hizo junto a su ídolo Tony Bennett. Seguido de eso, se encargaron de ponerle la piel de gallina al público con ‘Will You Still Love Me Tomorrow’. Las luces se apagaron y comenzó a reproducirse uno de los momentos más emblemáticos e importantes en la corta historia de Winehouse: la llegada de su primer Grammy. Los aplausos invitaron devuelta a los artistas al escenario para tocar ‘Back to Black’ y ´Rehab’, que fueron las canciones más coreadas de la noche.

La cita llegaba a su fin cuando Maria advirtió que tocarían ‘I Heard It Through The Grapevine’, canción original de Marvin Gaye que la inglesa reversionó. Las luces subían la temperatura al ritmo de un dueto de guitarras que electrizaba el ambiente. “Olé olé olé olé, Robin, Robin”, coreaba la gente agradecida por la presencia del británico. Ante el pedido de la audiencia por una más, ‘You Know I’m No Good’ fue el último tema de la noche, que invitó a los músicos a dejar el escenario e integrarse entre el público con sus instrumentos, convirtiendo a Niceto en una pista de baile.

La muerte de un ídolo viene acompañada de dolor y nostalgia, difíciles de superar en el corazón de un fanático. No Rehab Band se encargó de conmemorar a Amy Winehouse desde la alegría y el buen recuerdo, haciendo sentir que la reina no murió y su espíritu está más vivo que nunca.