FESTIVAL CAPITAL: CELEBRANDO LA IMPRONTA PLATENSE

La primera edición del Festival Capital arrasó a más de 10.000 personas con una movida cultural que llegó para quedarse y artistas de excelencia.

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Lo que sucedió el sábado 5 de octubre en La Plata fue épico: con una propuesta audaz, la primera edición del Festival Capital marcó un hito en la ciudad, que revitalizó la identidad artística y cultural de los platenses. Acá podés ver el resgistro fotográfico completo.

Acompañados por un clima ideal, una multitud de jóvenes y familias enteras disfrutaron del evento musical (organizado por las productoras Gonna Go, Crack y La Nueva Generación) que hizo vibrar la República de los Niños con una grilla de artistas únicos, los cuales musicalizaron la jornada a puro rock, pop, trap y cumbia.

La inauguración de este festival contó con tres escenarios que presentaron shows en simultáneo y para todos los gustos: el Spotify —que suponía mayor jerarquía— donde se presentaron bandas como El Cuarteto de Nos, Miss Bolivia, Estelares y Guasones; la Carpa Monster que fue sede de la reconocida Fiesta Bresh y donde se realizó la Sucre Freestyle y, por último, el escenario de La Nueva Generación (LNG) que deslumbró con los artistas más destacados de la jornada, como es el caso de El Kuelgue, Peces Raros, Un Planeta, Ca7riel & Paco Amoroso, Perras On The Beach, Chita y Salvapantallas.

Desde el mediodía el público fue poblando el predio, participando de las múltiples actividades lúdicas y disfrutando de las variadas opciones gastronómicas.

Desde el mediodía el público fue poblando el predio, participando de las múltiples actividades lúdicas y disfrutando de las variadas opciones gastronómicas (compuesta en su mayoría por foodtrucks de emprendedores locales). Alrededor de las 13:30, la música encendió la tarde con HTML, Lucas & The Woods y Sol Pereyra, quienes desprendieron las primeras melodías y ritmos a través de cálidas canciones que le dieron inicio formal al desarrollo del festival.

A las 15:30, el sol primaveral irradiaba la temperatura perfecta para la ocasión. Era el momento justo para que Un Planeta saliera a escena. La banda platense liderada por Gastón Le (guitarra y voz) disparó canciones que transportaron a todos a un plano superior y elevado, a través de una impronta delimitada y espacial que combinó un sonido envolvente y etéreo. 

Acto seguido, y para redoblar la apuesta, la competencia de freestyle local Sucre sorprendió a una numerosa concurrencia en la Carpa Monster, exponiendo diversas batallas de rap que enardecieron el ambiente a través de las rimas y todo el flow de sus versos. Mientras tanto, en los dos escenarios restantes, Muerdo —la banda española— y Chita cautivaron con su magnetismo escénico. Al compás de baladas y una gran riqueza rítmica se fueron armando las primeras aglomeraciones multitudinarias frente a los tablados.

Definitivamente, Miss Bolivia fue la artista que logró acabar con cualquier tipo de serenidad a través de la cumbia y el hip hop. La cantante Paz Ferreyra salió a escena con mensajes de transformación social y una carga revolucionaria que sacudió a miles de fanáticos, acentuando cada palabra de sus canciones junto a un grupo de bailarinas que la acompañaban con sus coreografías.

El turno para Salvapantallas llegó a las 17:40, mientras el sol emprendía su descenso. En el marco de su gira de despedida, el dúo cordobés brindó su último concierto para los platenses y acompañó la tarde con melodías sólidas que aclimataron y enamoraron a la audiencia fanática del pop.

Como era de esperarse, y luego de las horas transcurridas, gran parte de la concurrencia optó por descansar y disfrutar de las últimas luces del día. Hasta aquel preciso momento, la intención era trasladarse de un escenario a otro, pero, previo al show de El Cuarteto De Nos, los patios gastronómicos comenzaron a saturarse. Sin embargo, el conjunto uruguayo irrumpió con el intervalo y pisó fuerte con su enérgico show donde sonaron canciones como ‘Roberto’ y ‘El Hijo De Hernández’.

Anticipándose a un atardecer bellamente incandescente, Perras On The Beach apareció en el colorido escenario LNG, hipnotizando con su característico espíritu juvenil, revolucionario y desinteresado. Sin titubear, metieron una seguidilla de hits —como es el caso de ‘Tuca’ y ‘Municipalida’, que mezclan al indie rock con elementos del trap y hip-hop—,  desatando la euforia del público y dejando en claro que aquella noche era propicia para la fiesta.

Lisandro Aristimuño llegó con los fríos vientos patagónicos que descendieron la temperatura y humedecieron la noche. Sin embargo, ‘Elefantes’ sorprendió con sus cánticos indígenas y un repique de tambores que enardeció el ambiente. “Animales peligrosos, elefantes ambiciosos, todo se hunde en la noche”, coreó la audiencia junto al artista, quien les ofreció un repaso por sus temas más exitosos.

La joyita de la noche llegó con Ca7riel & Paco Amoroso junto a la Atr Vanda, quienes se encargaron de desgarrar esquemas a través de sus palabras, las cuales encontraban sustento en sonidos urbanos y todo el groove trapero de sus temas.

Estelares encontró las más diversas formas de cantarle al amor en una velada interesante. El grupo que lidera Manuel Moretti supo abordar una misma temática desde todas las perspectivas posibles: odio, añoranza, tranquilidad, desasosiego y hasta tribulaciones mentales que se disfrazaron bajo las pegadizas melodías radiales que caracterizan la sonoridad del conjunto.

Otra de las bandas destacadas —y quizás una de las más esperadas— fue El Kuelgue. La banda de Julián Kartún interpretó un set de canciones que se aventuraron en la fusión de diversos estilos, acompañadas de ritmos latinoamericanos que fueron desde el candombe hasta el hip hop. Esto, a su vez, permitió que las letras juguetearan con los límites del humor absurdo, dando lugar a improvisaciones que, de a poco, fueron ganándose un puesto fijo en cada canción.

Mientras, en el escenario Spotify, sonaban las clásicas canciones de Guasones que, entre guiños y añoranzas, conmemoraban la época dorada de una juventud que los vió crecer; la noche llegaba a su fin.

Finalmente, y aludiendo al título de esta nota, una de las bandas encargadas de finalizar el Festival Capital fue Peces Raros. La agrupación platense encabezada por Marco Viera y Lucio Consolo trazó una intensa parábola que sometió a los oyentes en pogos rabiosos, así como también en el trance de un baile junto a canciones que parecían no tener fin. Con un extasiante show electrónico que tuvo tensiones y momentos de explosión, hicieron del cierre un momento icónico en una noche especial.