1915 ROCKEÓ LA TARDE DE CAMPING

Un show lleno de contrastes

La tarde de sábado en Camping comenzó de forma tranquila. Mientras los primeros espectadores llegaban y se acomodaban en sus lugares, los miembros de 1915 terminaban de afinar sus instrumentos y se preparaban para la primera de las dos funciones programadas para ese día. 

Quienes concurren de forma regular al predio habrán notado una pequeña diferencia en el posicionamiento del escenario: en lugar de estar contra las rejas la banda se ubicó detrás de una de las paredes del Museo de Arquitectura y Diseño. El muro de ladrillo de fondo provocó un efecto curioso, ya que a medida que anochecía (y las luces de la Avenida Libertador se perdían en la oscuridad), una atmósfera de intimidad rodeó a todos los presentes. Como si, en lugar de estar al aire libre, estuvieran todos en una pequeña habitación escuchando buena música. 

“Están volviendo los shows y tenemos que aprovechar cada segundo”

El show comenzó con ‘Prisma’, la canción más escuchada del grupo en Spotify. Este hecho fue más que evidente: apenas sonaron los primeros acordes todos comenzaron a acompañar el sonido de la música con su propio cuerpo. A mitad del tema Cruz Hunkeler, frontman, instó al público a ponerse de pie y a cantar con él. El solo de Federico ‘Penzo’ Penzotti en las teclas fue acompañado por palmas que marcaban el ritmo, y un mar de aplausos los envolvió apenas terminaron. 

Varias canciones estuvieron acompañadas por la flauta de Juan Pablo Di Leone. El contraste entre el característico estilo rockero del grupo y la atmósfera tranquila (y casi mística) creada por este instrumento provocaron una fusión bastante interesante. El punto cúlmine de esta combinación fue ‘Extasis’, track incluido en su último álbum

“Quiero energía bien arriba, porque volvemos a tocar después de mil años. Vamos a disfrutar. Están volviendo los shows y tenemos que aprovechar cada segundo” declaró Cruz, al tiempo que sonaban los primeros acordes de ‘Olas’.

Mientras el sol comenzaba a esconderse, Abril Olivera, vocalista de Nafta, se subió al escenario para acompañar a la banda en ‘Llamando’. La complementación entre ambas voces fue perfecta: Abril se apropió completamente de la canción y se acopló muy bien al resto de los instrumentos. No hay dudas de que quienes no la conocían se llevaron una excelente impresión. El segundo invitado fue Mark Cancian, cantante de Terapia. Vistiendo una remera estampada con el logo de la banda y unos pantalones color fucsia se robó la performance al ritmo de ‘Extranjero’, otro gran hit del último disco del grupo. 

‘Paranoico’ tuvo un tratamiento especial: todos salvo Penzo abandonaron el escenario, y Cruz comenzó a cantar mientras caminaba entre los presentes. El efecto de esta emotiva canción se vio amplificado por el lugar que ocupó en el repertorio, justo después de una versión extendida de ‘Policía’ (un tema con una vibra completamente diferente). 

‘El Enemigo’ fue el cierre perfecto para este show lleno de contrastes. Esta canción refleja de manera clara la propuesta de la banda.  Lo que parece ser un tema alegre con un beat bien arriba se distorsiona cuando, de repente, se escucha un audio tristemente conocido por todos: se trata de la voz fuerte y clara de un grupo de Madres de Plaza de Mayo, pidiendo justicia por sus hijos y nietos desaparecidos. A partir de allí la canción toma un curso completamente diferente y la letra adquiere una significación muchísimo más siniestra. 

El público se compenetró por completo en las canciones. El show terminó con todos los presentes cantando (de manera tímida pero convencida) los últimos versos de ‘El Enemigo’: “Espero la señal en el fondo del mar. Cuento los días”. Rodeados de una ola de aplausos, Cruz saludó y agradeció a los presentes al tiempo que el resto de la banda se alejaba de sus instrumentos. Había finalizado esta presentación, pero el efecto de la última canción se quedaría un buen rato en la memoria del público. 

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