NO TE VA GUSTAR: MUEVE, UNE

Sana y calma. Con motivo de sus 25 años de trayectoria, este año No Te Va Gustar editó su biografía “Memorias del Olvido” y el disco Otras Canciones —que incluyó registro audiovisual—, en el cual reversionaron de forma acústica y con colaboraciones estelares varios de sus himnos. Por supuesto, estas celebraciones debían materializarse en el vivo y por ello la banda agotó seis funciones consecutivas en el Teatro Gran Rex, empezando el 25 de junio, aniversario de nacimiento del conjunto, y tendrá otras tres funciones porteñas en agosto.

NTVG es sin lugar a dudas una de las agrupaciones de rock más influyentes de nuestra época: a pesar de ser uruguaya, es reconocida indefectiblemente como uno de los máximos exponentes del rock argentino; agota funciones en todo el continente y, más allá de ser un conjunto de rock, se reinventa para un público que difícilmente pueda ser encasillado. Adultos, adolescentes, niñas y niños pequeños: tres son las generaciones que aplauden sentadas. Personas de camisa y zapatos, otras con morrales y pañuelos rollingas, un muchacho de rastas, una chica con el pelo de colores, periodistas de diarios masivos, otros de medios de culto. Nadie puede resistirse ante la invitación de este encuentro, todos reproducen emocionados las canciones, incluso los acomodadores del teatro.

Algunos días empiezan con ‘Solo’, otros con ‘Nada Fue En Vano’. ‘Al Vacío’ llega siempre cuarta y es de las más vehementemente coreadas. Como en las grabaciones que circulan de sus presentaciones en vivo, y a riesgo de sonar oportunista si bien es un pensamiento que quien escribe lleva consigo hace años, se distingue más fuertemente la voz aguda de las mujeres del público, aunque a simple vista no parezca haber notoria disparidad de género entre la concurrencia. “Te amo Emi”, grita un muchacho desde alguna platea y el teatro se ríe. Más tarde Emiliano (voz y guitarra) aqueja “Todos se ríen y yo no sé por qué, no escucho nada con estos cosos” [se señala los intrauriculares]. “Igual el «te amo» del amigo de arriba sí lo escuche” agrega risueño.

Emi también cuenta la historia de cuando invitaron a Mario Benedetti a colaborar en una canción del álbum Todo Es Tan Inflamable (2006). El poeta rechazó la iniciativa porque, según explicó, no colaboraba en canciones, pero se quedó con una copia de la letra y la música. Un tiempo después, recibieron un llamado de su secretario: a Mario le había gustado la canción y decidió sumar unos versos. La anécdota precede a la interpretación y así comienza ‘De Nada Sirve’. La amable verborragia sigue y el cantante también cuenta que los primeros discos tienen nombres tan largos porque la gente no entendía cuál era el nombre del álbum y cuál el de la agrupación. Se refuerza con el relato de estas anécdotas la intención de hacer de la velada en el teatro una ocasión especial. “Siempre que venimos a Buenos Aires nos encontramos con mucho amor. Gracias”, remata.

Todas las noches para ‘Clara’ desde Bersuit acude Juan Subirá (no olvidemos que en los 30 años de Bersuit la visita la hizo Emiliano), en ‘Chau’ a veces lo hace Zoe Gatusso de Salvapantallas, otro día Florencia Nuñez y una vez, también, ¡aparece Julieta Venegas! El sábado en los sueños hay cover de Catupecu Machu, para darle la entrada triunfal a Fernando Ruiz Díaz que, con voz rasposa y no tan afinada, se gana a la gente arengando en ‘Poco’, tanto o más que como lo hace Christian Cary el viernes.

Esta canción es de ustedes”, y arranca una y otra vez ‘Verte Reir’. Entrada la noche Argentina se acuerda de su presidente, y después de ‘Cero A La Izquierda’ la banda desaparece sin saludo. Reaparecen implacables, luciendo cada noche como la primera, y el cantante vocifera: “Gracias. Vamos a tocar tres canciones”. Las palmas se rompen en inconmensurables aplausos. Aparece por primera vez en la noche una guitarra eléctrica a la derecha que da comienzo a ‘Arde’; la misma se queda para un frenético ‘Pensar’. El público ha disfrutado, pero todo no lo ha dado. ‘Volvé A Tu Casa’ por fin los arranca íntegros del asiento de la butaca, para despedir entre vítores y llantos al conjunto de sus amores. 

NTVG y su público: un alma dividida en dos. Extrañaba el tono de tu voz.