ROYAL BLOOD PRESENTA SU TERCER ÁLBUM DE ESTUDIO: TYPHOONS

‘Trouble’s Coming’, ‘Typhoons’, ‘Limbo’ y ‘Boilermaker’ fueron los adelantos

Royal Blood acaba de lanzar su esperado tercer álbum Typhoons, que promete ser el álbum de rock que definirá el 2021. Sus cuatro singles ‘Trouble’s Coming’, ‘Typhoons’, ‘Limbo’ y ‘Boilermaker’ han tenido un gran impacto global: tres de ellos han ingresado en forma consecutiva al Hottest Records de Annie Mac en Radio 1, acumulan 50 millones de streams y les valieron la mayor cobertura radial en Norteamérica de su carrera. Al mismo tiempo, las excelentes críticas del álbum lo colocan como el mejor trabajo del dúo a la fecha.

Cuando Mike Kerr y Ben Thatcher se sentaron a hablar sobre la realización de un nuevo álbum, sabían lo que querían lograr: un regreso consciente a sus raíces, cuando hacían música bajo la influencia de Daft Punk, Justice, y Philippe Zdar de Cassius. También demandaba un enfoque similar al que hizo de su álbum debut homónimo un trabajo tan emocionante, visceral y original.

Fuera de los singles, el álbum explota en un estilo frontal y asfixiante cuando los grooves metálicos fuertes de ‘Who Needs Friends’ llegan a un pico visceral. Royal Blood hace luego referencia a algunas influencias al desplegar voces con vocoder en ‘Million & One’ y evocando el sonido de un Prince híper agresivo en ‘Mad Visions’. Finaliza con una sorpresa a modo de una balada en piano, ‘All We Have Is Now’, recordatorio revelador de vivir el momento.

Los sentimientos expuestos en esa canción le dan al álbum un final de redención. Ya sea en forma directa o alusiva, el álbum se enfoca en la exploración del otro lado del éxito que experimentaron. Proviene de comprender que el éxito es mucho más complicado de lo que parece y que tener tiempo para ganar perspectiva es un bien precioso que se vuelve aún más escurridizo. La situación ameritaba reflexión y cambio, lo que Kerr abordó en Las Vegas. Terminó un Martini y prometió que sería el último, y pronto descubrió que su nueva sobriedad tendría un impacto positivo sobre su creatividad y su vida en general.  

Ese nuevo enfoque se manifestó en la decisión del dúo de producir ellos mismos la mayor parte de Typhoons. Ya establecida como favorita de los fans durante sus shows en vivo en 2019, la versión de estudio de ‘Boilermaker’ fue producida por el líder de Queens of the Stone Age, Josh Homme; las dos bandas se conocieron cuando Royal Blood fue soporte en su importante gira en Norteamérica. Además, Paul Epworth produjo ‘Who Needs Friends’ y contribuyó con la producción adicional en ‘Trouble’s Coming’.

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