DE STEREOPHONICS A NETFLIX: UNA CHARLA CON JAVIER WEYLER

El productor, ex baterista de Stereophonics, profundiza sobre cómo es el trabajo de un productor y compositor de bandas sonoras

Javier Weyler, músico argentino que actualmente reside en Londres, se sentó a charlar con SPE sobre su rol como productor y compositor de bandas sonoras para películas.

SPE: ¿Cuál es el rol del productor? Influye en la composición, en la grabación, en la mezcla?

JW: Creo que hay varios tipos de productores: algunos muy técnicos, otros mucho más musicales, y cada uno le puede poner una estampa distinta al proyecto que está trabajando. Yo parto del punto de vista de hacer un trabajo que incluya todo: desde una buena fundación para una canción en adelante. Básicamente, lo que trato de hacer es optimizar cada uno de los pasos que ese artista necesita: si veo que está un poco flojo en la composición, trato de ayudar, pero si está sólido vamos a concentrarnos en el sonido. Hay músicos que necesitan todo, y otros que necesitan más la parte técnica a nivel de ingeniería. Sobre todo, trato de ser un productor que no necesariamente le imprime un sello individual al artista, creo que es respetar un poco la esencia de cada intérprete. Si bien los podés guiar o influenciar hacia cierto lado, es lindo que cada músico tenga su identidad.

 

“Me encanta la libertad en las bandas sonoras, porque es muy ecléctico, tenés que proveer música con cierta función en tu cabeza”

 

SPE: ¿Cómo preferís que te lleguen las canciones: más producidas y arregladas, o más crudas?

JW: Prefiero más crudo. De hecho, si puedo escuchar una canción en guitarra y voz, o piano y voz, y me cierra el resultado, lo prefiero así. Es lo que te decía: tratar de partir de la fundación de toda la estructura que vas a construir después. A veces, algunos artistas se pierden un poco en desarrollar demasiado los demos, con lo que pierden un poco el foco, en mi opinión.

SPE: ¿Cuándo considerás que un productor hizo un buen trabajo?

JW: Buena pregunta. Yo creo que si el artista está contento y, a la vez, el productor está contento, ahí es que se hizo un buen trabajo. Medirlo en cuestiones técnicas es algo injusto, porque capaz careces de ciertos recursos tecnológicos para hacer tal o cual producción. Pero yo creo que el éxito, algo que triunfa realmente, se da cuando sentís que pudiste capturar una energía especial. Una cosa es reunir gente en un estudio y hacer un disco: técnicamente, vos sabés lo que tenés que hacer; podés capturar eso normalmente, pero transformar esa normalidad en algo extraordinario es parte de la magia del productor, o de la producción.

SPE: ¿Cómo y cuándo empezaste a laburar como diseñador/compositor de bandas sonoras para audiovisuales?

JW: Fue a partir de 2011 o 2012 que empecé a hacer la primera banda sonora de mi carrera. Cuando estudié Comunicación Social y Cine en Venezuela, siempre tuve afinidad con lo audiovisual, y por una cuestión de amistad con un chico que estaba haciendo su primera película, terminamos haciendo la banda sonora para ese film. Me encanta la libertad en las bandas sonoras, porque es un trabajo muy ecléctico, tenés que proveer música con cierta función en tu cabeza. Estás expresando para complementar la visión de un director, la visión de algo audiovisual. Si todas las cabezas están alineadas, el resultado colaborativo es mucho más interesante. En mi opinión, al hacer bandas sonoras no podés priorizar el ego, tenés que pensar en la función de lo que estás creando: cómo tu música puede ayudar emocionalmente a las imágenes que estás viendo, objetiva o subjetivamente.

 

“Yo diría que hay una identidad sonora más definida en otros géneros, como el trap”

 

SPE: Compusiste música para la película ‘El Testigo’, de Kate Horne, y para la serie ‘Maradona en México’, de Netflix. ¿Hay diferencias en el trabajo compositivo laburando para una serie y laburando para una película?

JW: Sí, hay bastante diferencia. El caso de ‘El Testigo’, si bien es un documental, fue bastante artístico porque está basado en el trabajo fotográfico de ‘Chucho’ (Jesús Abad Colorado, reportero gráfico colombiano) por más de 25 años, y el estilo de sus fotos es muy emocional, entonces la música necesitaba eso. Mientras que lo de Maradona es una banda sonora mucho más compleja, porque tiene estados de ánimos y distintas características de personaje.

SPE: ¿Creés que hubo una estética sonora  que haya definido a esta época? Así como las reverbs bien grandes en los ‘80, o la compresión excesiva y la guerra del volumen de fines de los ‘90 y principios del 2000.

JW: Yo creo que hay cosas, porque ves muchos artistas que están buscando un sonido muy ochentoso a propósito, hay gente que está tratando de sonar más ‘70 (no ocurre con los ‘90, todavía no son cool). Pero, por ejemplo, si hay mucha tendencia a tratar las voces con bastante autotune, más que con reverb —las voces son más secas y medio moduladas—. Eso estoy viendo en la parte más masiva, está pasando más. Sin embargo, no creo que haya un estilo definido como generacional, es muy posible que eso ya no pase.

SPE: ¿Por qué?

JW: Porque la manera en como nosotros consumimos la música cambió. Y eso es lo que no te va a permitir sectorizar como antes. Hoy vos tenés fans que tienen una canción de Shakira y otra de Queens of Stone Age en el mismo playlist. Además, muchos artistas siguen sacando sencillo tras sencillo: lo bueno que tiene eso es la capacidad de reinventarse muy rápidamente, pero, a la vez, se pierde la artesanía de hacer un trabajo conceptual que tenga un principio y fin, que cuente una historia. Puedo estar totalmente equivocado igual. Yo diría que hay una identidad sonora más definida en otros géneros, como el trap; hay algo interesante ahí, que quizás no la estamos viendo aún porque es más underground todavía. Pero ahí es donde se están haciendo cosas interesantes, cosas más pioneras, me parece a mí.

SPE: ¿Alguna banda argentina hayas estado escuchando?

JW: Bueno, he estado muy desconectado de lo que se está haciendo en Argentina, pero esta Masterclass (o esta visita) me ha permitido encontrarme con un montón de cosas. Yo siempre fui muy fan de la música argentina, pero capaz en un sentido más tradicionalista: me encanta Pescado y cosas así. Pero, ahora que estoy empezando a producir ciertos artistas acá, me ha gustado mucho el trabajo de Alejo y Valentín, con quienes voy a estar trabajando, Mi Amigo Invencible y Catriel y Paco Amoroso… Esas son como las cosas que me han llamado la atención. Las Sombras está bueno también… Todas cosas muy distintas. Pero bueno, mi búsqueda ahora es unir fuerzas con bandas así, en estos días voy a estar trabajando con ellos, así que vamos a ver qué sale.

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