QUE VUELVA EL BASKET

‘Que Vuelva’, primera placa del EP homónimo debut de Basket, nos mete de lleno en un universo de samples, loops de sintetizadores nostalgiosos y rap a lo IKV en la época de Chaco (1995). Suenan las zapatillas contra la madera de la cancha, rebotes de pelotas que juguetean con el beat y una voz pitcheada que repite como un mantra: “Dennis Rodman, Scottie Pippen, que vuelva el basket”. Listo, entramos. En las bases resuenan ecos de Kaytranada y los teclados desafinados de Tyler, the Creator (no es un dato menor que Federico Milstein, el ser detrás del proyecto, oficia como DJ bajo el seudónimo Milstape). 

La temática de despilfarro y frenetismo noventero atraviesa las letras y la estética total: nombra elementos de consumo de la década y hace referencia a personajes característicos (sin ir más lejos, una canción dedicada a un ícono máximo para Argentina: Menem). A medida que avanza el disco aparecen colores más oscuros; el trip hop, que en el principio aparece tan solo sugerido, ahora se posiciona como un pilar fundamental del audio y la identidad de Basket: baterías programadas, bajos sintetizados y líneas de voz de pocas notas con una función claramente rítmica. Es un alivio decir que Massive Attack suena a una referencia elemental para las bases. Quien piense que los sonidos y estéticas no pueden re-significarse para dar lugar a un nuevo estilo, o re-visitarse desde otro ojos, puede volver a poner play desde el principio. 

Pasan los minutos y en el EP producido por Julián Ares no hay asco de ponerse sucios con el audio o experimentar con los samples. ‘De la Rioja’ podría considerarse el tema donde más se cristaliza la personalidad sonora del proyecto: un principio de sonidos burbujeantes y sintetizadores a lo Gorillaz, un break embarrado después del estribillo (para cabecear con un riff como en los mejores himnos del trip hop) y la letra noventera: "rompete ese Sega, Pringles con la nena”. 

Cierra ‘Traslado’, track en el que más se permitieron jugar con los efectos en las voces y los samples. Como una pelota volando hacia el aro cuando el tablero está a punto de marcar los segundos finales del encuentro, un break de voces filtradas y bombo en negras estira el desenlace, proponiendo una chance más de baile y tensión antes del cierre. Y entonces, la pelota en la red, el punto que asegura el partido: el remate de este EP debut es resolver y reafirmarse en un trip hop atravesado y caracterizado por un sonido muy actual y poco encasillable, pero con los ojos puestos en una década-producto.

Basket debuta en vivo el 5 de septiembre abriendo el show de Nidos y HTML en Humboldt - Niceto. Podés adquirir tus entradas acá.