WOS VS. GROOVE

El imbatible rey del freestyle presentó su álbum debut ante un público tan pasional que dejó de lado los dañinos problemas de sonido.

Con sold out en tiempo récord, la fila de invitades estaba amontonada a la hora que inicialmente debía arrancar el show. Nadie del círculo cercano del gran equipo picante involucrado en esta fecha podía perderse la ocasión: Wos presentaba Caravana (2019) a sala llena, con una banda del carajo y siendo su primera fecha en solitario.

El hito del 11 de octubre de 2019 en Palermo dio comienzo a las 21:24 con el tecladista Fran Azorai (Banzai FC, Emmanuel Horvilleur, Chita y más) ingresando con visuales coloridas de fondo a tirar unos fraseos sintéticos desde sus chapas. Luego fue el turno del baterista Guille Salort (Marilina Bertoldi, Conociendo Rusia, El Zar y compañero de Fran en varias más), quien pisó las tablas para incorporar sus golpes percusivos.

Mientras en la pantalla un auto recorría con cámara acelerada una ciudad frenética, dos figuras entraron con las caras tapadas: el extravagante Ca7riel en guitarra, luciendo un barbijo con dientes, y la flamante y reciente incorporación Natasha Iurcovich en bajo, con el pañuelo verde de los ojos a la quijada, quien había debutado en Mendoza hacía tres semanas y, tras sorprender en el Festival Futurock, se consagraba ante les wosistas (o eso dice su cuenta de Instagram, que duplicó sus seguidores). Una intro extremadamente groovera que puso fin a la impaciente espera del público culminó con el demonio de las rimas argentinas, “demasiado duro pa’l mal gusto de tus amigos”.

El sonido aturde, los graves explotan y retumban, empezó la purga. La hinchada no puede más y hace caso omiso a lo poco que se escucha la voz del rapero; es posible que no le escuchen, están muy ocupades cantando de memoria cada frase, aunque el disco lleve días publicado. “¿Cómo están loco?”, y Groove ruge al unísono del fanatismo: “dale, dale Wos”, le interrumpe la concurrencia estallada. Todavía no llegamos al segundo tema que es ‘Okupa’ y ya está claro el tinte del show que presenciaremos.

¿Por qué tenemos al artista del momento, rodeado de intérpretes talentosos y un equipo nacional de primer nivel, con un sonido que hace lamentar no estar escuchando con los auriculares Spotify? En la consola tenemos a un maestro del sonido, quien supo ser «el sonidista del under» con Militantes del Clímax, Translúcido, Banzai FC y tantos más hasta llegar a hacer el sonido de Valentín Oliva. No, definitivamente los defectos en la escucha que sufre la gente en las inmediaciones del escenario no son responsabilidad de Jonathan Vainberg, puesto que pocos ostentan su destreza en los controles.

La razón por la cual cualquier concurrente asiduo de shows no duda en confirmar lo que digo es la misma razón por la cual muchas personas se desilusionaron en parte al anunciarse esta fecha, aunque eso no les evitara agotar las localidades. La realidad es que en Groove no se puede tocar más, suena mal, lo sabemos, lo pensamos y lo dijimos cuando vimos por primera vez el flyer. Hay que explicitar lo que tanto se piensa en el periodismo y no se plasma en ninguna nota, porque la amistad entre periodistas, prensas y productores deja de ser sana cuando liquida la crítica. O, bueno, en casi ninguna. Salvo esa y esta.

Índices de desocupación y pobreza ilustran las pantallas mientras el campeón más festejado de La Batalla de Los Gallos canta ‘Protocolo’, tema que grabó junto a sus amigos de Banzai hace ya dos años. Acru está en la casa y, para animarlo, Ca7riel toca en su guitarra el riff “olé, olé olé” que la gente rápidamente acompaña coreando; por supuesto es el turno de ‘Animal. Luego de ‘Pantano’ llega el momento del freestyle y, relajado, el ídolo de la velada rapea para ver si Agustín se va a juntar con Valentín, ante lo cual Acru regresa y demuestra —bajo la misma base con vientos que se vio en el Festival Futurock, pero con versos enteramente renovados— que lo que ellos más disfrutan es el momento de improvisar.

Pasamos la mitad del show y en el escenario no queda nadie. Están tomando un descanso y regresarán con ‘Caravana’. Ca7riel se va a descolgar la guitarra de una vez para cantar ‘Klapauciuis’, ese tema inédito a dúo con Wosito, y las pantallas nos van a mostrar el videoclip perfecto para el track, con un videojuego con los dos como personajes. También van a volar billetes con la cara de Wos, va a tocar el resto del disco y se va a ir con ‘Púrpura’ a puro trapo, como podés confirmar acá. El sábado se van a levantar y van a hacer lo mismo otra vez.

El freestyle argentino nunca estuvo mejor representado, y tendremos escena al menos por los próximos años. Eso sí, que no se presenten más en Groove, por favor se los pido.

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