U2 CELEBRA 20 AÑOS DE ALL THAT YOU CAN’T LEAVE BEHIND

En el momento más difícil de su carrera, U2 saca su mejor disco en años

A veces, cuando ya no sabés a dónde ir, lo mejor es regresar al lugar de donde viniste. Y eso es lo que hizo U2 con All That You Can’t Leave Behind (2000), su décimo trabajo de estudio el cual celebra hoy 20 años de su lanzamiento. La banda se encontraba en un momento turbulento de su carrera y su próximo paso iba a ser decisivo: volver a la cima o ser recordados por los éxitos de dos décadas atrás. Un retorno a sus raíces fue lo que bastaba para conseguir su álbum más importante en casi una década y, tal vez, en toda su discografía.

Lanzado el 30 de octubre del 2000, Bono (voz), The Edge (guitarra), Larry Mullen Jr. (batería) y Adam Clayton (bajo) volvieron a buscar refugio en su amada Dublín, la ciudad que los vio formarse. Salieron a la carga repartiendo temazos como si nada. ‘Beautiful Day’ y ‘Elevation’ hoy en día son considerados clásicos en el canon del cuarteto.

 

Su imagen mediática se volvió más importante que la música, por lo que necesitaban reconectar con ellos mismos

 

Desde la salida de The Joshua Tree (1987) y Achtung Baby (1991) el grupo estaba en una subida constante de popularidad. Pero todo tiene un límite: su líder y cantante terminó creyéndose el rol de superhéroe del rock que forjó para enfrentarse al mundo. Esa postura de rockstar, profeta y humanista, esa figura que se sentía más grande que la vida misma afectó también los vínculos con el resto de los integrantes y cómo eran vistos frente a un público que lentamente se fue alejando de ellos. Además, su disco Pop (1997) no tuvo el resultado que esperaban, poniendo cada vez más en duda el futuro de la agrupación. 

Los irlandeses solo pensaban en cómo hacer que sus shows fueran cada vez más impactantes y el PopMart Tour fue el resultado de eso. Un recital pensado para estadios con un despliegue tecnológico nunca antes visto: pantallas LED gigantes, un arco dorado que recuerda a cierta famosa cadena de hamburguesas, ropas brillantes saturadas de color, y hasta un limón gigante del cual bajaban los integrantes. Demás está decir que esa gira es recordada hasta hoy como una de las mejores de la banda, pero la performance quedó en un segundo plano para darle prioridad a lo visual. Su imagen mediática se volvió más importante que su música, por lo que necesitaban reconectar con ellos mismos de alguna manera. El nuevo milenio se avecinaba y el grupo viajaba sin un rumbo fijo y en caída libre.

Reunieron al tándem de Brian Eno y Daniel Lanois para producir sus nuevas canciones. El resultado fue un regreso al sonido clásico de sus primeros discos mezclado con la experimentación de máquinas y efectos de sus últimos trabajos. Edge volvió a usar con prominencia las guitarras y delays que ya son una firma de la casa, siendo todo esto filtrado con una pizca de producción moderna. Bono guardó sus personajes en un baúl para volver a ser simplemente Paul Hewson y escribir desde un lugar más introspectivo, pero siempre mirando hacia el futuro. Logró mezclar en sus letras la intimidad de una canción como ‘One’ con la épica de ‘Pride (In The Name Of Love)’.

Además de los hits ya mencionados, el álbum cuenta con temas tan icónicos y bellos como ‘Stuck In A Moment You Can’t Get Out Of’, ‘In A Little While’, ‘Walk On’ y ‘Kite’. La otra mitad restante pierde un poco el foco y la fuerza que tienen las composiciones mencionadas anteriormente pero funcionan dentro de la pieza.

All That You Can’t Leave Behind tomó otro significado tras los ataques terroristas del 9/11 a las Torres Gemelas. Curiosamente una de las canciones titulada ‘New York’ habla sobre la ciudad estadounidense y su gente. Si bien no es un gran hit, el track ahora está prácticamente asociado a ese trágico evento y ayudó a muchos neoyorquinos a salir adelante. Logró ser un cd profundo y con mucha carga personal que canalizó ese mensaje de esperanza y fuerza para ayudar al prójimo, y las canciones ganaron un valor que quizá hubiese quedado completamente oculto en otro caso.

Hoy, 20 años después, el disco es relanzado con ediciones en vinilo, doble cd, boxset con rarezas, shows y demos. Entre los lados b hay una canción llamada ‘Always’, la cual es un demo que luego se convirtió en ‘Beautiful Day’. Así como este ejemplo hay muchísimos más, como los de ‘Levitate’ y ‘Stateless’, tracks que no terminaron en el disco y aún así son de los preferidos de sus fans.

Sin duda fue el disco que U2 tenía que hacer. No necesitaban crear personajes, cambiar sus personalidades o seguir experimentando; lo que necesitaban era ser ellos mismos. En el momento más decisivo de su carrera lograron reinventarse dejando que hable la música por ellos.

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