TOKIO HOTEL: “CRECIMOS CON LOS FANS”

Los trae el Melancholic Paradise Tour, pero de melancólicos no tienen nada. De paraíso, mucho.

Con un entusiasmado “¡Hablas con toda la banda!”, Tokio Hotel responde desde el teléfono. El grupo alemán liderado por los hermanos Bill y Tom Kaultiz con Gustav Schäfer en baterías y Georg Listing en bajo, visitarán la Argentina en Marzo en el marco del Melancholic Paradise Tour para hacer un recorrido de su discografía y repasar los grandes hits, además de presentar su último single ‘Chateau’.

“CADA CANCIÓN DEPENDE DE CÓMO ESTÁ TU MENTE CUANDO LA ESCUCHÁS”

 

Desde su primer disco Schrei (2005) hasta Dream Machine (2017), los cambios han sido drásticos, mutando desde un sonido enojado y emo, a uno alegre y festivo como el dream pop. “La verdad es que tuvimos un camino muy largo… Empezamos muy chicos, hace 15 años. Éramos tan diferentes”, comenta Bill al respecto. Este drástico cambio también es en parte resultado del crecimiento de ellos como personas. Pero si de cambiar de sonido se trata, no creen que sea un tema ni exclusivamente personal, ni de pura experimentación de la banda: “La vida cambia mucho, es un mix entre los dos”.

Los sonidos, la estética y los perfiles cambiantes no han sido un impedimento para que la banda genere una conexión con un grupo fiel de fans que los siguen desde que ‘Ready, Set, Go’ era el gran hit del momento. Miren mi caso: “los sigo desde Room 483 (2007)”, les digo. “Wow, ¡es un montón de tiempo!”, exclaman.

Es muy bueno conectar con los fans, comenta Bill, más extrovertido y charlatán que su hermano. “Somos muy felices de tener seguidores hace tantos años. La verdad, crecimos juntos”. Ellos creen que eso permite poder generar conecciones a lo largo de los años; no solo creciendo con ellos, sino también generando nuevos vínculos: “los viejos fans también traen nuevas generaciones, nos acompañan siempre”.

La estética tanto de la agrupación en sí como la de los músicos individuales siempre ha sido importante. “¿Intentan que la forma en que se visten refleje las emociones del álbum?”, indago y se ríen al respecto, asegurando que para Bill seguro sí, que es el que más se arregla. “El estilo es una cosa automática, no lo podés controlar”, responden luego de darse un minuto para pensar.Como siempre hacemos lo que sentimos en el momento, quizá el video, la letra y la situación pegan. Todo depende”. También consideran que las emociones del álbum no son algo controlable: puede ser que algo que para ellos sea feliz, para otra persona no lo sea. “Cada canción depende de cómo está tu mente cuando la escuchás”.

En Argentina, el club de fans ha sido siempre uno muy unido. Mismo quien escribe ha construído amistades gracias al conjunto. Siendo un país tan alejado de Alemania, no pueden más que emocionarse al pensar en ello: “Es hermoso. Es un impacto tan importante, es lo que querés de una banda”. Se ponen serios y Bill acota: “Es todo lo que podíamos haber esperado. Están tan lejos de casa, y se saben las canciones, cantan las letras, incluso las que están en alemán”. ¿Y qué esperan de Argentina?: “no esperamos nada menos que locura”, dicen y rompen a carcajadas.

“QUEREMOS SER LA BANDA CON LA QUE CONSTRUISTE MEMORIAS”

 

¿Cómo les gustaría ser recordados?”, pregunto. “Uh, qué difícil”, murmuran y se quedan en silencio. Al segundo, Bill salta entusiasmado: “¡como la mejor banda de la historia!”.

Tenemos grandes himnos y eso es una suerte… Somos muy afortunados”, confiesan, y es cierto: no solamente ‘Monsoon’ es un tema que aún muchos pueden cantar, también ostentan singles como ‘Melancholic Paradise’ —que da origen al nombre del tour— y ‘Love Who Loves You Back’, que perdurarán por siempre en la memoria. “Eso es lo mejor: la gente creció con tu música. Queremos ser la banda con la que construiste memorias”.

Antes de terminar la llamada les preguntó su guilty pleasure song. Enseguida se ponen a pensar, Bill ya la sabe: “‘I’m blue’, es una canción que cuando era chico estaba en todos lados y me encanta”. Tom finalmente alza la voz y está seguro que su guilty song es ‘Running Up That Hill’ de Kate Bush. Greg no tiene tiempo para responder, ya que Bill lo interrumpe y dice: “ya sé cual es la tuya… Es de Kelly Clarkson”. Gustav piensa en una canción de Eminem, pero Tom enseguida le dice: “dah, eso no es una guilty song”.

De pronto estamos riéndonos mientras piensan canciones ridículas que escuchan, y es el mejor reflejo de lo que Tokio Hotel es como banda: un grupo de amigos, ellos y los fans.

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