STU LARSEN: “CASI MUERO EN MÉXICO”

El músico australiano vuelve Argentina para dos shows. Nómade, humilde y carismático, el oceánico recordó una peculiar anécdota.

Entre Australia y Buenos Aires hay 13.226 kilómetros de diferencia, los mismos que necesitó Stu Larsen para conocer una ciudad inédita en su extenso e improvisado itinerario de ruta. Es turista, músico y viajero al mismo tiempo: de cada pueblo, barrio o país que conoce se lleva una postal grabada en su retina (y en su celular, obviamente). Se sorprende por la euforia que recibió de la gente en países de los cinco continentes, pese a ser un artista sin tanto renombre. Sin embargo, ¿qué pasa por la mente de Stu? ¿Quién es este aventurero empedernido que adopta a cada tierra como si fuese propia? Charlamos con él y ya lo queremos como a un amigo.   

SPE: ¿Qué es lo que más recordás de tu infancia en Bowenville?

Stu Larsen: Crecer en Bowenville fue increíble, ¡recuerdo esos años con cariño! Creo que hay algo muy especial en crecer en una granja cerca de un pequeño pueblo, hay mucho espacio y libertad, y estoy agradecido de haber tenido esa experiencia. Siempre me encuentro con ganas de estar en lugares similares a medida que envejezco, me encantan las ciudades que puedo visitar, pero realmente anhelo los espacios abiertos de todo el planeta.

 

“Estoy muy agradecido de haber salido vivo de México”

 

SPE: La música te llevó por todo el mundo. ¿Cuál es el país que más te cautivó hasta ahora?

SL: Es difícil dar una respuesta aquí, ¡hay tantos países increíbles para visitar! Como turista, Japón es mi país favorito. ¡Amo a la gente, la cultura, la comida, la tecnología y las tradiciones de los japoneses! Pero, como músico, he tocado para algunas multitudes mágicas y ha sido imposible predecir dónde ocurrirán estos momentos: desde un pequeño lugar en Milán donde todos cantaban, hasta un club de rock en Viena donde me encanta tocar cada vez que voy, los patios traseros de las personas en Australia en la gira Porch Sessions y pequeños bares japoneses con Natsuki Kurai, todos fueron momentos espectaculares. También hay que destacar Sudamérica, región en la que estuve anteriormente este año, donde me impresionaron por completo los apasionados fanáticos que ya conocían mi música y me recibieron con tanta calidez.

SPE: Cuéntanos sobre esa pantera que te hizo pasar más que un susto…

SL: ¡Fue increíble! Estuve en la Ciudad de México con Mike Rosemberg (alias Passenger) en una fiesta loca con mucha gente. Había policías afuera, seguridad adentro, una pitón alrededor del cuello de alguien, tequila en todas partes y, aparentemente, la hija del presidente estaba allí. Fue como una película. A las 5 am, nos íbamos de la fiesta y nuestro amigo Carlos dijo que, si queríamos, había un jaguar negro con el que podíamos pasar el rato antes de irnos. Mike dijo que sí de inmediato y, aunque yo estaba un poco más indeciso, después de unos minutos ambos estábamos sentados afuera del lugar, jugando con esta criatura. La multitud de personas estaba creciendo, en parte porque Mike se estaba volviendo un poco famoso en ese momento y la gente quería verlo, y también porque había un animal salvaje en la casa. Luego de unos minutos, el jaguar se agitó, me agarró con el abrazo más fuerte que jamás haya sentido y su mandíbula me rodeó el cuello: pude sentir sus dientes clavándose por ambos lados. Mientras esto sucedía, uno de los guardias de seguridad sacó su pistola para disparar al felino. En ese momento, realmente pensé que iba a morir, ya sea en las fauces del jaguar o por un disparo bien intencionado, pero impreciso. ¡Fue uno de los momentos más aterradores de mi vida y estoy muy agradecido de haber salido vivo de México!

 

“Me impresionó que la gente en Argentina ya me conociera, no creo que alguna vez comprenda esto”.

 

SPE: ¿Cómo definirías tu relación con Passenger?

SL: ¡Mike es uno de mis mejores amigos en todo el mundo! Nos conocimos en 2010 en Australia cuando abría los shows para Boy & Bear y comenzaba a tocar cada vez más. Rápidamente nos hicimos amigos y comenzamos a viajar juntos; durante algunos años solo fuimos nosotros dos, viajando por todo el mundo. Él tocaba a la gorra en los días mientras yo repartía volantes y hablaba con la gente de la multitud. Salíamos mucho por la noche y hacíamos shows por todos lados sin cesar. Se ha vuelto muy famoso desde entonces, pero estoy agradecido de que todavía sea el mismo chico que era en aquellos tiempos. Quiero decir: ahora es dueño de una casa, pero, aparte de eso, es casi la misma persona que conocí hace casi diez años. Me siento muy afortunado de llamarlo amigo e incluso más afortunado de regresar a Sudamérica con él en noviembre y diciembre.

SPE: En poco tiempo ganaste el amor de los argentinos. ¿Te sorprendió?

SL: ¡Sí! Al crecer en el medio de la nada en Australia, nunca pensé que visitaría lugares como Argentina. De alguna manera, tuve la suerte de visitar y tocar en algunos espectáculos allá. Me quedé muy impresionado al notar que la gente ya me conocía y cantaba algunas de mis canciones. No creo que alguna vez comprenda completamente esto y no puedo esperar para regresar a Argentina, pasar el rato con algunas personas y tocar para ellas.

SPE: ¿Qué tienes en mente para hacer después de la cita en Lucile?

SL: Todavía no estoy seguro, ¡acepto sugerencias! Algunos amigos me han invitado a viajar con ellos a la Patagonia, otros me han sugerido ir su casa en una isla en el Caribe. Mi madre quiere que la visite en Australia para Navidad, pero no estoy seguro del lugar donde terminaré.

*Stu Larsen estará tocando como soporte de Passenger el 30 de noviembre en Museum Live (Perú 535, C.A.B.A.). Las entradas están disponibles acá

*Además, el oriundo de Bowenville tendrá su noche propia el 14 de diciembre en Lucille (Gorriti 5520, C.A.B.A.). Los tickets para ese evento se pueden adquirir acá.

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