SLASH: “HOY PODÉS HACER MÚSICA SIN SABER TOCAR UNA NOTA“

Una charla con el mítico guitarrista de Guns N’ Roses

No cabe ninguna duda de que Slash es un prócer para cualquier amante del rock. Legendario guitarrista de Guns N’ Roses, Slash’s Snakepit y Velvet Revolver, su virtuosismo musical y su estética lo han convertido en una leyenda. Luego de Slash (2010), su primer proyecto solista (el cual contó con la participación de artistas de la talla de Iggy Pop y Ozzy Osbourne) el músico decidió unirse a Myles Kennedy y formar Slash ft. Myles Kennedy and The Conspirators. Lo que comenzó siendo una solución rápida para una sola gira terminó convirtiéndose en la banda que lo acompañaría durante más de una década. “Jamás imaginé que estaríamos juntos tanto tiempo”, confesó Slash entre risas.  En esta charla con SPE el artista nos compartió cómo fue el proceso de grabación de su próximo álbum y sus opiniones sobre el rock y la industria luego más de 30 años siendo un referente. 

¿Cómo fue cambiando la relación con Myles a lo largo de los años? ¿Sentís que evolucionaron juntos?

Slash: La química que tenemos siempre está evolucionando. No podría decir exactamente en qué cambiamos, pero como estamos trabajando juntos hace tanto tiempo creo que verdaderamente sabemos lo que al otro le gusta, lo que piensa o lo que podría funcionar a nivel musical. 

Hace unos años le envié un demo instrumental y él le puso la letra. Esa fue la primera vez que lo escuché cantar y ni siquiera nos conocíamos. La canción era ‘Starlight’. Hubo una energía mágica e instantánea cuando nos reunimos en el estudio. Todo fue muy natural, muy orgánico. Nuestra dinámica no cambió demasiado desde ese primer momento, yo le envío piezas musicales y el naturalmente crea letras geniales. Nos inspiramos mutuamente. 

“Este disco es más crudo y agresivo que los anteriores”

En las canciones que pudimos escuchar del nuevo álbum se siente la vibra de una jam session. ¿Cómo fue grabarlo?

S: La pasamos muy bien. Hicimos los arreglos de las canciones y las grabamos en vivo. En todas las bandas en las que estuve grabamos en vivo, pero lo hacíamos por capas, entonces siempre había posibilidad de arreglar cosas. Y eso es positivo hasta cierto punto, porque es mucho más controlado y podés conseguir el sonido que querés exactamente. Lo negativo es que perdés mucha de la energía. En cuanto al sonido este disco es más crudo y agresivo que los anteriores. 

En lo personal siempre me gustaron más los discos grabados en vivo. Creo que mi obsesión con capturar esa vibra comenzó cuando empecé a tocar la guitarra. En los ‘70 salieron muchos, y así pude escuchar el catálogo entero de un montón de bandas, porque no tenía dinero para comprar todos los álbumes por separado. 

Los riffs de canciones como ‘Sweet Child O’ Mine’ suelen ser los elegidos por casi todas las personas que prueban guitarras en locales de música. ¿Qué elegís tocar al probar una guitarra?

S: No me gusta ir a tiendas de música y sentarme a tocar. Si lo hago elijo tocar algo en lo que esté trabajando en ese momento. Nunca toco nada de otra persona ni canciones que ya grabé, mucho menos ‘Sweet Child O’ Mine’ (risas). 

 “Me encanta lo que hago, nunca voy a dejar de tocar”

¿Creés que la habilidad musical está perdiendo protagonismo e importancia ante el avance de las nuevas tecnologías?

S: El desarrollo tecnológico es genial, nunca lo desestimaría. Pero noto que hoy en día podés hacer un montón de música sin saber hacer una nota. Conozco grupos que se hacen llamar “bandas” pero nunca tocaron una canción juntos. Cuando sos un músico de rock solamente tenés que hacer una cosa: tocar (risas). Y creo que ellos deberían entrar al estudio y ser capaces de dominar sus instrumentos, sin necesidad de que venga un productor a unir todo. 

Luego de tantos años en la industria ¿cómo te seguís reinventando y encontrando nuevas formas de abordar tus proyectos musicales?

S: Tengo una pasión muy grande por lo que hago. Me encanta la guitarra, el rock y todo lo que tiene que ver con eso. Creo que me entusiasma más ahora que cuando empecé. No tiene que ver con “reinventarme a mí mismo”, ya que sigo en el proceso de convertirme en artista. Sigo tratando de ser bueno en lo que me gusta, incluso en la guitarra. Siempre hay cosas nuevas que descubrir, es un proceso que nunca termina. Me encanta lo que hago y nunca voy a dejar de tocar.

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