SHITSTEM: EL HIP HOP TAMBIÉN ES DE LAS WACHAS

Su nombre lo dice todo: fuck esta mierda de sistema

Tengo voz fina, vocabulario grotesco, un vocablo de poeta, un estilo no modesto, molesto con sinceridad, hago rap con seriedad aunque plantando mi style grito lo que detesto” suelta Juana Passeri a.k.a. Shitstem en las primeras barras de ‘Mi Nombre Lo Dice’, su segundo single que también sirve como carta de presentación. La joven marplatense no se calla nada: con tan solo 20 años ya vivió lo suficiente para volcar en sus letras problemáticas sociales y generar conciencia a través de la música.

 

“Desde chica vi de cerca cosas que me parecieron muy injustas pero nunca supe cómo canalizarlas o compartirlas”

 

‘Arte Innato’ es la primera canción de su autoría que compartió en las redes y el título también refleja su historia. Juana lleva el ritmo en la sangre: hija de un padre músico y una madre militante por los derechos humanos, desde muy pequeña absorbió los conocimientos necesarios para crear su propia carrera artística. “Hace 18 años que vivo en una escuela de música. Cuando era chica mi papá abrió un instituto en la parte de adelante de mi casa, o sea que para entrar a mi hogar tenía que pasar por la escuela que estaba siempre llena de instrumentos, profesores y alumnos. Lo tengo muy naturalizado, a veces no me doy cuenta de la magnitud que eso tiene.

Sus letras abordan temáticas sociales que le tocaron vivir en primera persona. Mi mamá empezó a ir a un lugar tomado con el fin de crear un espacio cultural y yo la acompañaba. Estaba siete horas metida ahí adentro mientras ella participaba de las asambleas. Si yo no hubiese pasado por ese centro cultural no escribiría las cosas que escribo hoy” reflexiona. “Desde chica vi de cerca cosas que me parecieron muy injustas pero nunca supe cómo canalizarlas o compartirlas, pero en la música encontré un lugar donde poder decir todo eso”.

Definirla solamente como rapera es poco, ya que Juana tiene la capacidad de fluir sobre distintos ritmos que forman parte de su identidad como el tango y el jazz. “No estoy todo el tiempo escuchando rap, escucho más a la negra Sosa que a Tupac”, confiesa en ‘Luro Y Mitre’, una canción contestataria que hace referencia al cruce de calles más importante para las movilizaciones en Mar del Plata.

 

“A veces me siento una prima lejana de la familia del rap”

 

Su conexión con el hip hop tuvo diferentes etapas. “Siempre escuché rap y me gustó sin darme cuenta. En mi casa se escuchaban raperos cubanos, hip hop flamenco, y hasta rap en portugués que no entendía lo que decía pero me encantaba. Me entró inconscientemente”. En 2013, cuando las batallas de gallos estaban en pleno auge, Juana se reencontró con este género a través del freestyle pero “eran todos varones rapeando, no había ninguna chica y pensaba que nosotras no podíamos hacer eso, que no teníamos que estar ahí. Mi relación con el rap siempre fue desde un lado de espectadora y recién ahora me doy cuenta”. Años más tarde se involucró de otra manera: “Me empezó a gustar un montón la cultura y la historia cuando leí ‘Generación Hip Hop’, me puse a subrayar y a resumir los capítulos”, recuerda, “pero seguía viéndolo como algo que yo no iba a hacer nunca”.

Si bien la cultura hip hop promueve valores de unión, respeto e igualdad, también es de público conocimiento que dentro del ambiente musical del rap y el trap hay una gran discriminación y cosificación hacia la mujer. La escasez de figuras femeninas en la industria musical es un reflejo de la sociedad machista. “Cuando veía documentales de hip hop eran todos hombres y para mí era normal, hasta que apareció una chica y eso me hizo ruido. Recién ahí me cuestioné ‘¿por qué me estoy sorprendiendo?’

Cuando Juana decidió incursionar en la música le tocó experimentar todas estas problemáticas en carne propia: “Me metió el dedito en la herida cuando me empezó a pasar dentro del ámbito donde yo me empezaba a mover”, admite. “Me invitaban a un evento y yo era la única mujer, eran pibes cantándole a pibes, y yo era una piba cantándole a las pibas pero no había ninguna.

Como con tantas otras injusticias, la joven decidió alzar su voz, esta vez para representar la lucha por la ampliación de los derechos de las mujeres y el reconocimiento de las artistas femeninas. “Me daba bronca que esté lleno de chicos y que no haya ninguna piba, sentía que quería comunicar eso para descargarme y para invitar a que se unan”. Así nació su canción ‘Wachas’, un manifiesto feminista con el que, además, Shitstem incursiona en el reggaetón y ritmos latinos, y al que ella misma define como “una invitación a que si una piba tiene ganas de hacer algo en un ambiente super machista se anime”.

Represent la voz de cada piba que al alzar la voz viene un machito y la chita. Amiga, hermana, compañera de lucha, sacá esos versos que acá las wachas te escuchan”, dice sin pelos en la lengua en un fragmento del tema. “Si tengo la posibilidad de hacer algo por una piba, sabiendo lo difícil que es llegar, lo quiero hacer porque me hubiese encantado que eso me pasara cuando arranqué”, explica y agrega: “Cuantas más seamos va a ser mejor y nos van a escuchar mucho más”.

Aunque se proyecte como una de las nuevas exponentes del rap argento, Shitstem tiene una particular mirada sobre el movimiento en Mar Del Plata: “Siento que estoy pero no tanto. Hay mucho boom bap que me gusta pero no es lo que hago. Siento que soy parte pero medio como invitada, como un familiar que va cada tanto a las cenas familiares. Me encanta hacer rap considerándolo como poesía hablada, pero en cuanto a la música siempre trato de no encasillarme en un solo género. Por eso a veces me siento una prima lejana de la familia en la movida del rap local.

‘Huyan’, su más reciente single, es un claro ejemplo de su capacidad para fluir sobre cualquier ritmo. “Es una canción que se hizo de mil maneras diferentes. La produje con mi papá, nos costó mucho encontrar el estilo definitivo pero impacta porque es un sonido rockero pesado. La batería y el bajo le dan una fuerza especial, es como una avalancha y siento que va perfecta la musicalidad con la letra.” Y no se equivoca; es una avalancha, así que huyan porque Shitstem está preparada para tirar abajo este sistema.

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