ROCK OF AGES: DE MUSICAL DE BROADWAY A PELÍCULA DE HOLLYWOOD

Una chica de pueblo y un aspirante a músico de la ciudad cruzan sus caminos con una estrella de rock en el bar más mítico de Los Ángeles. ¿Qué puede salir mal?

Rock Of Ages

 

 

Basada en el musical de Broadway del mismo nombre, Warner Bros. y New Line Cinema adquieren sus derechos en 2012. Si bien fue considerado como director Chris D’Arienzo —su creador y director en teatro—, finalmente fue Adam Shankman quien llevó a la pantalla grande la historia de Rock Of Ages (2012).

 

“A PESAR DE CONTAR CON UN ELENCO DE ALTO NIVEL, LA PELÍCULA RECAUDÓ MUCHO MENOS DE LO ESPERADO”

 

Ambientada en Los Ángeles en los años ‘80, la película comienza con una inocente Sherrie Christian (Julianne Hough) llegando a la «ciudad de las estrellas» desde su natal Oklahoma. Allí conoce a Drew Boley (Diego Boneta), un aspirante a músico que trabaja de bar runner en The Bourbon Room. A minutos de pisar suelo californiano, Sherrie es víctima de un robo en las puertas del bar y Drew promete ayudarla a conseguir un trabajo en el local para recuperar lo perdido.

Sin embargo, The Bourbon Room —con similitudes visibles al House of Blues— está atravesando una crisis económica y su dueño, Dennis Dupree (Alec Baldwin), junto a su mano derecha, Lonny Barnett (Russell Brand), toman medidas desesperadas con tal de rescatarlo. Organizan junto al manager Paul Gill (Paul Giamatti) la última presentación de la banda Arsenal, liderada por la superestrella Stacee Jaxx (Tom Cruise). Mientras se enfrentan al sistema de impuestos, tienen que lidiar con las protestas de grupos religiosos que se instalan en las puertas del bar, encabezadas por Patricia Whitmore (Catherine Zeta-Jones) —esposa del alcalde Mike Whitmore (Bryan Cranston)—.

La película nos lleva en un viaje a través de lo más profundo del showbiz, con una sátira que contrarresta las millones de películas inspiradas en el sueño americano. Astutamente, el director logra transmitir el mensaje poniendo en perspectiva la ruina emocional de Stacee Jaxx, perdido en su propio ego y entregado al alcohol, y las ilusiones de un gran futuro de Drew, quien debe cambiar por completo su estilo para estar a la altura de las tendencias del momento.

 

“STACEE JAXX ES UNA MEZCLA BRILLANTE DE AXL ROSE, BRET MICHAELS, KEITH RICHARDS Y JIM MORRISON”

 

A pesar de contar con un elenco de alto nivel, la película recaudó mucho menos de lo esperado, recibiendo críticas mixtas —actualmente cuenta con un 42% de aprobación en Rotten Tomatoes—. De todas formas, logró ubicarse en el sexto lugar de los musicales más taquilleros y en el tercero de todos los tiempos para una adaptación de una producción teatral.

 

La parte más sorprendente, y en la que todos los críticos concuerdan, es la increíble actuación de Tom Cruise, quien estuvo casi cinco horas diarias preparando su voz para el rol de Stacee Jaxx, personaje que Shankman define como una “mezcla brillante de Axl Rose, Bret Michaels, Keith Richards y Jim Morrison”. Con los distinguidos covers de ‘Paradise City’ de Guns N’ Roses, ‘Wanted Dead Or Alive’ de Bon Jovi y ‘Pour Some Sugar on Me’ de Def Leppard, Cruise finalmente cumplió su sueño de protagonizar un musical.

Cerrando con ‘Don’t Stop Believin’ de Journey, es indiscutiblemente una película divertida, ideal para los nostálgicos del género con tolerancia para el humor. Utilizando canciones clásicas de artistas de rock como Bon Jovi, Pat Benatar, Twisted Sister y Poison —entre otros— para representar a través de sus letras originales situaciones exageradas y enfrentamientos, ofrece una perspectiva interesante sobre la industria de la música y la critica, sin dejar de ser una comedia fácil de ver y disfrutar.

SHARE
SEGUINOS

TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *