THE BATTLE AT GARDEN’S GATE: PURO ROCK CINEMATOGRÁFICO

Greta Van Fleet nos demuestra una vez más que el rock nunca estuvo muerto

Mucho tiempo ha pasado desde el lanzamiento de ‘Highway Tune’ en 2017, primera canción de Greta Van Fleet que los acercó a las grandes audiencias. Los cuatro jóvenes provenientes de Michigan no tenían forma de saber todo lo que vendría después: el lanzamiento de From the Fires (2017) y Anthem of the Peaceful Army (2018), tres años de constante gira y un Grammy a Mejor Álbum de Rock. 

The Battle at Garden’s Gate, su último disco de estudio, ya estaba completamente listo cuando la pandemia obligó a artistas y audiencias a alejarse de los conciertos en vivo por un tiempo. Este hecho le permitió a la banda enfocarse en un aspecto que no había sido explorado anteriormente: el visual. ‘Age of Machine’ y ‘Heat Above’, dos de los primeros singles de este nuevo disco, proponen un cambio rotundo en la manera de narrar a través de los videoclips: escenas distópicas, vestuarios futuristas y coexistencia de objetos provenientes de civilizaciones antiguas con altas tecnologías. 

Siempre manteniendo las letras grandilocuentes y la guitarra en primer plano, este nuevo aspecto visual está al servicio de los temas que narran las canciones. Al respecto Josh Kiszka, vocalista de la banda, afirmó que la guerra fue uno de los tópicos más explorados en este LP, desde guerras de religión hasta guerras de industria. También hay numerosas referencias bíblicas. En relación al título, aseguró que es una metáfora: The Battle at Garden’s Gate hace referencia al mundo natural, constantemente acechado por muchísimo conflicto. 

 

La guitarra y la voz de los gemelos Kiszka son las protagonistas

 

En relación a las letras, Jake Kiszka, guitarrista, aseguró que la principal fuente de inspiración fueron sus viajes. Desde lo sonoro hasta lo filosófico, el estar en contacto con culturas tan dispares les permitió salir del aislamiento que significó crecer en un pequeño pueblo de Michigan y conectarse con el mundo que los rodeaba. 

La guitarra y la voz de los gemelos Kiszka son las protagonistas, tal como nos tienen acostumbrados. Sin embargo, la narración no se reduce a las letras. A nivel instrumental se crean atmósferas muy densas y complejas que permiten conectarse con los temas que se proponen a un nivel más instintivo y directo. El solo de guitarra de ‘Weight of Dreams’ es un claro ejemplo de este recurso. 

 

El rock fuerza los cambios, hace que la gente piense

 

Para la banda fue muy importante tener el control artístico completo. Solo participaron de la creación de las canciones los cuatro miembros del grupo, quienes grabaron casi todos los temas en vivo. Esto es muy evidente en tracks llenos de energía como ‘Stardust Chords’ y ‘Trip the Light Fantastic’.

A nivel lírico y sonoro se podría afirmar que se trata de una expansión del universo que proponía Anthem of the Peaceful Army. Sin embargo, este es un álbum mucho más oscuro, dramático y meticuloso. Al respecto Sam Kiskza, bajista y tecladista de la banda, afirmó que estos cambios vienen del aburrirse de las normas que definen lo que es el rock. Asegura que el rock fuerza los cambios, hace que la gente piense. Y The Battle at Garden’s Gate definitivamente cumple su objetivo. 

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