QUILMES ROCK DÍA 2: LA ALEGRÍA DE KAPANGA, LA FUERZA DE NATHY PELUSO Y LA VUELTA DE CATUPECU

Regalo musical para el día del trabajador

En la segunda jornada del Quilmes Rock estábamos un poco mejor ubicados en el mapa. Luego de pasar el día anterior en el extenso predio de Tecnópolis y perdernos en sus caminos, finalmente nos familiarizamos con la ubicación de cada uno de los cinco escenarios y las distintas instalaciones.

Dante Spinetta se presentó en las primeras horas de la tarde, lugar de la grilla que suelen ocupan artistas de menor trayectoria pero que le sentó muy bien. Abrió su set con Humo Digital‘ viajando a su primer disco Elevado (2002) —con la versión que se desprende de las Niguiri Sessions—, seguida por ‘Mi Vida’. ‘Perdidos en el Paraíso’ llegó con su lírica de alusiones porteñas y puso a todos a bailar con las manos en el aire. Hubo tiempo también para ‘Jaguar House’, un tema de Illya Kuryaki and the Valderramas (su proyecto anterior con Emmanuel Horvilleur) con el saxo como elemento destacado. ‘Funk Warrior’ le dio cierre a su actuación con un delirio instrumental bajo el sol donde Dante se lució en la guitarra.

“No seremos el pogo más grande del mundo pero si uno de los más felices”

Kapanga llevó su fórmula de rock con toques cumbieros al escenario Claro que, a juzgar por la amplía convocatoria, le quedó un poco chico. Comenzando con La Crudita, El Universal y En el Camino’ no le dio tregua a su público haciéndolo transpirar desde los primeros momentos del show. Por otra parte, dieron la primicia de que La Mona Jiménez se presentará gratis en el Obelisco el próximo 28 de mayo (dato que trajeron del Festival Bum Bum realizado en Córdoba el día anterior). 

Patricio Sardelli de Airbag fue invitado para sumar su viola en Está Saliendo el Sol y De la Guitarra‘ de Intoxicados. A pesar de que los tiempos en los festivales son cortos, tomaron parte de él para homenajear al «rey sin corona» Pity Álvarez, siendo ovacionados por los presentes. La banda oriunda del barrio de Quilmes no podía faltar en el lineup de este evento que preparó un setlist con el propósito de que nadie deje de saltar: “No seremos el pogo más grande del mundo, pero si uno de los más felices”, expresó el cantante dando en la tecla. Su clásico El Mono Relojero concluyó la presentación mientras las banderas no dejaban de flamear. 

“Vine al primer Quilmes Rock y me acuerdo que no había una sola chica trabajando”

En cuanto a la organización, las compras se hacían a través de una tarjeta cashless que se cargaban en el sector de cajas para acceder a los distintos puestos de comida y merchandising; siguiendo la propuesta de festivales como Lollapalooza, que no habíamos visto replicada hasta ahora. Por otro lado, contrariamente a los demás eventos de este tipo, contó con un “campo fan” ubicado en la parte más próxima a los escenarios principales (Quilmes y Rock). Esto despertó la molestia de algunos de los presentes en el campo general que para protestar coreaban marcas de otras cervezas. Por otro lado, al ser apto para todo público, el consumo de bebidas alcohólicas podía realizarse solo en los patios cerveceros. 

Barbi Recanati fue una de las propuestas claves de la noche en formato de banda completa: Lux Raptor en teclado, Juan Manuel Segovia en guitarra, Tomás Molina Lera en batería y Marilina Bertoldi en bajo. Abrieron el concierto con Los Demás y Que No con el blooper de Marilina cayendo hacía atrás, que no fue más que un descuido del que la vimos reírse luego en redes. Barbi se mostró sorprendida por la cantidad de asistentes debido a que en otro de los escenarios estaban Los Auténticos Decadentes: “Acá están todos los emos tristes a los que les gusta la oscuridad”, expresó la artista arriesgando una explicación. Todos los que hayan tenido la suerte de ver a Recanati en vivo sabrán que le gusta moverse de un lado a otro, usando todo su cuerpo como medio para expresar su música. Esa noche le dieron un micrófono inalámbrico y, a falta de cable para ocupar las manos inquietas, tomó el pie del instrumento que terminó en el piso en varias oportunidades. 

Siendo primero de mayo, se mostró agradecida de poder trabajar de lo que la apasiona: “Vine al primer Quilmes Rock y me acuerdo que no había ni una sola chica trabajando ni en los puestos de venta. Nunca me hubiese imaginado asistir a una edición como la de hoy”. El coro de “el rock es de las pibas” se empezaba a escuchar cada vez más fuerte desde el público, cerrando su show con A la Luz afirmando que “se va caer”.

Nathy sale a escena dispuesta a dejarlo todo

Sin dudas una de las artistas más esperadas fue Nathy Peluso, quién desde la salida de su último trabajo Calambre (2020) no se presentaba en nuestro país. ¿Vinieron a gozar?”, preguntó Peluso recibiendo solo respuestas afirmativas de la multitud, premiándolos con rosas rojas que arrojó desde el escenario. Su reciente cambió de look de pelo corto sumado al outfit enterizo y lentes oscuros, dan como resultado una superheroína curvilínea al estilo Elastic Girl o Trinity de la saga Matrix (1999). Pero tal vez lo más parecido que tenga a estos personajes no sea el vestuario, sino su fuerza. Sale a escena dispuesta a dejarlo todo, transpirando y hasta quedándose sin aire en algunas partes, lo que resuelve sin recurrir a una pista de fondo. ‘VENENO‘ y ‘MAFIOSA’ nos trajeron el ritmo de salsa en su máxima expresión, que está muy presente en todo su proyecto, seguida por la alegre Sugga‘. Luego fue el turno de ‘Ateo’, uno de sus últimos éxitos en colaboración con C Tangana, que alcanzó los 94 millones de reproducciones.

Otro de los personajes con el que se la puede identificar es el de boxeadora: simuló una caída por un golpe y un asistente subió para ayudarla a incorporarse en el típico banquillo que se utiliza en el deporte. La plataforma donde subía a cantar imitaba un ring perfecto para practicar sus mejores golpes en canciones como ‘EMERGENCIA’. Lo que seguía era ‘BUSINESS WOMAN’, que esa noche cobró mayor relevancia ya que la lírica habla del empoderamiento femenino en el ámbito laboral. La BZRP Music Sessions #36 era una de las infaltables del set, que se convirtió en una de las colaboraciones más famosas del productor. Para cerrar, interpretó ‘Corashe’ uno de sus primeros éxitos, donde se mostró emocionada por el acompañamiento de sus fans desde su primer álbum Esmeralda (2017): “Les rindo mi respeto y compromiso para darles siempre lo mejor de mí”. El último tema del set fue VIVIR ASÍ ES MORIR DE AMOR‘ con el marco de un predio totalmente iluminado por las linternas de los celulares. 

Divididos rockea al palo todo lo que se propone

El final le hizo honor al festival trayendo dos bandas bien rockeras que tuvieron las presentaciones más extensas. La primera de ellas fue «la aplanadora» Divididos que inició su set con su versión del himno nacional sonando desde las pantallas. El primer tramo se sucedió sin mediar palabra, aprovechando cada minuto del tiempo que tenían destinado para tocar, incluyendo ‘Haciendo Cosas Raras’ y ‘Tanto Anteojo’. Luego las versiones de ‘Tengo’ de Sandro y ‘Salgan al Sol’ de Billy Bond and La Pesada demostraron que rockean al palo todo lo que se propongan.

A su actuación no le faltó nada: clásicos como ‘Paisano de Hurlingham’, mashups con canciones de Sumo como ‘Crua Chan’ y ‘El Ojo Blindado’ junto con las que emocionan a todos: ‘Spaghetti del Rock’ y ‘Par Mil’. Para dar un cierre a la altura de su energía interpretaron ‘El 38’ y ‘Ala Delta’, pero uno de los fans de la valla que seguía manija les quería pedir una más. Todo el predio hizo silencio para que Ricardo Mollo pueda escuchar su pedido: “Cielito Lindo Ricardo” le dijo, deseo que le concedieron al instante y derivó en una zapada para finalmente abandonar el escenario. 

“Cada tema en este show está siendo el universo entero para mí”

El cierre de la jornada estuvo a cargo de Catupecu Machu que prometía ser uno de los momentos más emotivos de todo el festival y no falló. La banda tuvo sus inicios allá por los 90 y editó más de seis discos de estudio ganando gran popularidad en toda la región. En el 2006 Gabriel Ruiz Diaz (bajista) sufrió un grave accidente automovilístico que lo dejó bajo tratamiento varios años, mientras el grupo siguió recorriendo escenarios esperando su recuperación. En 2017 se pausa el proyecto, donde Fer Ruiz Díaz forma Vanthra. Lamentablemente, Gabriel falleció el año pasado, decidiendo rendirle homenaje en este Quilmes Rock volviéndose a reunir.

Para impactarnos de lleno, una vieja entrevista de su juventud se mostró en las pantallas gigantes y a continuación hicieron las elegidas para el inicio: Secretos Pasadizos, Héroes Anónimos y Perfectos Cromosomas. El primero de los invitados en hacerse presente fue Señor Flavio (Los Fabulosos Cadillacs) presentado como “uno de los héroes del bajo de Gabi”. Se sumó para hacer En los Sueños junto a una mezcla entre Mañana de Sol —donde Sumo volvió a aparecer— y un popurrí de los Fabulosos. Además, participaron de este show todos los miembros que han pasado por la historia de Catupecu, entre los que se encuentran uno de los más queridos y esperados desde que se retiró del grupo en 2002: Abril Sosa. Este último realizó un dúo de batería junto a Julián Gondell (Vanthra) en perfecta coordinación junto a la compañía de Walas y El Tordo de Massacre. Como resultado generaron una épica versión de Plan B: Anhelo de Satisfacción‘. Cada tema en este show está siendo el universo entero para mí”, expresó el frontman que se mostró muy conmovido durante todo el concierto y agregó: “Es el show más feliz de mi vida”. Abajo del escenario el panorama se palpitaba de la misma manera: colchones de palmas perfectamente coordinadas, las rondas que se abrían para el pogo más grande en Dale y alguna que otra lágrima. Con un extenso setlist de dos horas y media de duración, fue un momento histórico que quedará guardado para siempre en la cajita de tesoros del rock nacional.

Podés leer el recorrido por el día 1 acá.

SHARE
SEGUINOS

TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE