PASADO MAÑANA: LA MÁQUINA DEL TIEMPO DE GALEAN

Un álbum en busca de su presente

Rodrigo Lalli nombrado artísticamente como Galean es un músico, poeta y productor de Buenos Aires. En estos momentos se encuentra presentando su tercer larga duración titulado Pasado Mañana, un disco atípico en los tiempos que corren.  Pasado Mañana es una apuesta que vuelve a la lírica porteña que busca cantar poesía, combinando mitologías e imágenes de la vida diaria: pájaros, luz, magia. Como luego va a cantar, el LP es una expedición en busca de su propio mito, combinando su tradición poética y armónica con una caja de ritmos y sintetizadores modernos. Todos los elementos juntos en la caldera entregan una pócima única, y el traje de hechicero lo construye con sus propias palabras: «Pasado Mañana sintetiza de donde vengo y hacia donde voy. Me ubica en un presente de constantes mutaciones, inquieto, casi incómodo, haciendo malabares entre lo que dije y lo que diré en el futuro. Siempre a la vanguardia se la aplaude con el diario del lunes, por eso cuando me nublo y pienso que mi música no pertenece al presente, consigo relajarme con la esperanza de que sea comprendida pasado mañana”.

 

‘Ave Atonal’ junto a Esmeralda Escalante le da inicio al disco. Es una canción inesperada en la que lo más parecido a un estribillo es un coro en el que tararean la melodía, (que recuerdan algún Charly), con la guitarra eléctrica que aparece en la segunda mitad para subir la intensidad.. Encontramos la primera resignación optimista: “El tiempo puso todo en su lugar”. ‘ØVAL’ llega con una base de electrónica a bombo en negras, que se desenvuelve en un momento down tempo con base de 808 soft trap, por momentos denso y misterioso. En el tema, descrito por su creador como “La médula espinal del álbum”, vemos otro movimiento de confianza en un futuro calmo: “Todo se acomoda en los brazos del silencio y el ocaso”. Aparece una mención al minotauro que funciona como un presagio, o como una invocación. La canción que sigue es ‘Laberinto’, un track de R&B llevado por la guitarra, en lo que parece ser la historia de un Teseo y una Ariadna latinoamericanos que no pueden encontrar su camino hacia afuera. Un impasse intenso, en el que aparecen la distorsión y los samples de cuerdas, generan una atmósfera de réquiem y caos que parte el tema en dos. Al final parece que hay una salida, aunque eso signifique irse de a poquito. 

‘Sube a la Nube’ presenta a la segunda invitada del recorrido, Cande Zamar. Es un tema de ritmo rápido, con instrumentos orgánicos, la batería precisa y el bajo intenso, un canto de confianza y optimismo. La composición más luminosa del álbum, con un muy bonito riff de guitarra que va transitando los 3:38 minutos de duración. ‘Ahora’ con Juan Mango es un track bastante experimental, en el que destacan unas voces que toman caminos bastante inesperados. Un solo de saxo igual de sorprendente parte la canción a la mitad y hace aparecer una base que combina la 808 con un ritmo R&B trap con los acordes marcados por la guitarra, con la melodía del saxo a la que se le van pegando por turnos el sinte y la guitarra. 

Galean hace canciones que buscan tocar el alma

En la misma línea sigue ‘No Mentías’, un poco más lenta y con sintetizadores que juegan a bordear un sonido electrónico y analógico. El disco está lleno de detalles y soniditos que distribuidos a lo largo del álbum le dan homogeneidad a una propuesta amplia. ‘TODAVÍA’ llega con más referencias bíblicas y puede ser la que más explote el groove potencial del R&B, para llegar a un estribillo que nace desde lo profundo del alma río platense. Para finalizar nos encontramos con ‘Orquestadas Soledades’, el cierre acústico de composición folclórica junto a Darío Jalfin, en la que Galean expone con sobriedad sus propias búsquedas y luchas internas. A modo de bonus track, el álbum se va con un remix de ‘ØVAL’ a cargo de PRNA, quienes convierten el tema el electropop en algo mucho más techno y denso.

 

Galean hace canciones que buscan tocar el alma, entendiendo que el concepto de alma es algo muy difuso y lejano para nosotrxs . Es relativamente fácil marcar que este tipo de proyectos remiten a cierto Spinetta, pero también es terrible que cualquier intento de componer con cierto nivel de complejidad o de «frikismo», y que intentar hablar las cosas desde otra perspectiva esté monopolizado por el lenguaje que Luis Alberto nos dejó. Galean canta con un gran vitalismo que se esconde en un campo semántico nostálgico, y unas composiciones un tanto oscuras, de las que ‘Sube a la Nube’ se distingue. Galean canta desde su presente particular y siempre está en busca del futuro. 

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