OK COMPUTER: EL FUTURO LLEGÓ HACE RATO

Viaje profundo al disco de Radiohead que predijo el aislamiento social

Si hay un rótulo musical que ha generado controversia en los últimos 30 años fue el de «rock alternativo». No solamente por su poco peso específico para definir la esencia de alguna banda, sino porque provocó una dualidad tan extraña como desconcertante: o le cabía a todas o a ninguna; algo así como describir a Dios: cada ser humano le da el significado que le conviene. Luego de tanto ahondar en el vasto mar del rock anglosajón dominante del mercado, se llega a la conclusión que el único grupo que realmente merece ser llamado de tal manera es Radiohead, debido a su versatilidad única que mezcla distorsión, experimentación, oscuridad y sonido acústico con furia y depresión. Esta cúspide de brillante talento dirigido por el excelso Tom Yorke se vio cristalizada con OK Computer (1997), placa que puso en evidencia el avance de la tecnología y su importancia no solo en la música, sino en nuestras vidas.

El tercer LP de la formación inglesa completada por los hermanos Colin y Johnny Greenwood, Ed O’Brien y Phil Selway abrió su etapa experimental y, en definitiva, les dio identidad a los de Oxfordshire. Cabe recordar que sus dos discos anteriores, Pablo Honey (1993) y The Bends (1995), habían sido muy bien recibidos en Estados Unidos dado que su sonido coqueteaba con el grunge, estilo predominante en aquel país a principios y mediados de década. Singles como ‘Creep’, ‘High And Dry’ y ‘Just’ son clásicos en el repertorio de los ingleses, aunque se contraponen con la estética que abundó en su obra post-conquista de América.

Luego de salir de gira con Alanis Morissette en 1996, con el fin de perfeccionar algunas canciones que serían parte de OK Computer, tomaron una decisión drástica que cambiaría el destino de la banda: armar el disco en una mansión del siglo XV ubicada en una zona netamente rural. El propósito era conectarse con la naturaleza y alejarse de los estudios convencionales para forjar un sonido crudo, pero sensible y trabajado a la vez. El aislamiento (una de los temáticas centrales) les permitió tener horarios flexibles para las grabaciones, las cuales carecieron de las tensiones habituales en The Bends.

“OK COMPUTER EXPLORA VARIOS ÍTEMS MACRO, A DIFERENCIA DE SUS ANTECESORES INTROSPECTIVOS Y CUASI MANÍACO-DEPRESIVOS”

 

Con respecto a la columna vertebral que le da vida a esta joya del rock, podemos definirla como una totalidad en sí. Si bien no se trata de un disco conceptual, cada una de sus partes es esencial para entender su concepción y lo que la humanidad estaba atravesando a fines de siglo: la necesidad de encontrar una nueva identidad, el inicio de la desconexión de la persona y el cuestionamiento de los paradigmas posmodernos. Además, hay una influencia considerable de Johnny Cash y Beach Boys, según el mismísimo Yorke.

El viaje al centro de este abismo etéreo y marginal encuentra paradas interesantísimas: la trágica ‘Airbag’ obliga a prestar especial atención al juego entre voz, guitarra y bajo; ‘Paranoid Android’ se inspiró en The Beatles y se convirtió en la grabación más larga del grupo hasta aquel momento. En ‘Exit Music (For A Film)’ se puede palpar la verdadera soledad, pero de esa que trae paz al cuerpo en vez de angustia, al tiempo que ‘Subterranean Homesick Alien’ encuentra al aislado narrador con unas ganas terribles de ser abducido por extraterrestres. Si hay algo que le faltaba al álbum para completar los 10 puntos, era el condimento de la ciencia ficción.

‘No Surprises’, otro de los singles elegidos, describe a la perfección la inconformidad de la sociedad con respecto al rumbo que llevaba. ‘Climbing Up The Walls’ es el track que describe ese sentimiento de encierro y marginación global y coincide con la parte más distorsiva del LP. Sin descuidar la parte íntima del ser humano, han podido explorar varios ítems macro, a diferencia de sus trabajos anteriores, netamente introspectivos y cuasi maníaco-depresivos.

Es importante recordar al sexto jugador del team: Nigel Godrich fue el encargado de la producción, la ingeniería y la mezcla del disco más importante de las últimas tres décadas y uno de los más influyentes en la cultura popular. OK Computer predijo el aislamiento: nuestros nietos escucharán este material en el año 2050 y nosotros (si seguimos vivos) les podremos decir que en 2020 tuvimos que encerrarnos a nivel mundial y recurrir a la tecnología, esa misma herramienta tildada de esclavizadora, para comunicarnos aunque sea digitalmente con nuestros seres queridos.

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