MEJORES DISCOS INTERNACIONALES DE LA DÉCADA 1

Se termina la década: ¿qué nos dejó en materia de discos nacionales?

20 – A/B – KALEO (ELEKTRA RECORDS, 2016)

A/B es un álbum que lo tiene todo: la furia de ‘No Good’, la melancolía de ‘All The Pretty Girls’ y la oscuridad de ‘Way Down We Go’. Con un poco de R&B y blues, el disco propone una serie de temas que no decepciona en ningún momento, con la crudeza del folk sentido y la voz desgarradora que, por momentos, da piel de gallina. Kaleo demuestra con esta placa que pueden hacerse cosas nuevas, y que un montón de buenas canciones individuales también pueden hacer una gran unidad.

Belén Ladaga

19 – LONERISM – TAME IMPALA (MODULAR RECORDINGS, 2012)

En su segundo trabajo, Kevin Parker renovó la fórmula usada en Innerspeaker (2011) para lograr el sonido que resumiría la década y que sería fuente de inspiración para miles de bandas incipientes alrededor del mundo. El innovador uso de sintetizadores hizo de Lonerism el disco psicodélico por excelencia de estos últimos años: sus fuertes pasajes instrumentales —‘Music To Walk Home By’—, introspectivas y solitarias letras —‘Why Won’t They Talk To Me?’— y un Parker que describe lo que ve siempre con el ojo crítico de un outsider le dieron todo lo necesario para ser uno de los mejores discos de los 2010 y, sin duda alguna, el más importante en la carrera de los australianos.

Martín Córdova

18 – WOMAN – JUSTICE (BECAUSE MUSIC, 2016)

El dúo conformado por Gaspard Augé y Xavier de Rosnay propone en Woman un cambio en su sonido tras cinco años sin lanzar discos de estudio. Con tintes menos electrónicas respecto de las producciones anteriores, los parisinos sumaron a sus temas guitarras, voces, pizcas de soul y algo de disco. El material completo dura casi una hora en la que se diluye la esencia oscura que los caracterizaba hasta ese momento. Quienes busquen en Woman sonidos similares a los anteriores los podrán encontrar recién en la octava canción, ‘Heavy Metal’, que como detalle cuenta con el sonido de un clavecín, instrumento similar al piano, propio de la era barroca.

Felipe Barceló

17 – AWAKEN, MY LOVE! – CHILDISH GAMBINO (GLASSNOTE RECORDS, 2016)

Donald Glover, mejor conocido como Childish Gambino, es uno de los artistas más influyentes de la década y Awaken, My Love! es una prueba más de hasta dónde puede llevar su calidad de creador. Con uno de los sonidos vintage mejor logrados de los últimos años, el norteamericano revitaliza el soul de artistas como Marvin Gaye a través de canciones como ‘Redbone’ o ‘Me and Your Momma’. Luego de no haber sido tomado en serio durante una buena parte de su carrera, más que nada por el nivel de ironía que llevaban sus cómicas letras, Donald encuentra con Awaken el prestigio musical que, quizás, nunca buscó.

Iván Gritar

16 – JAKE BUGG – JAKE BUGG (MERCURY RECORDS, 2012)

¿Cómo puede ser que el álbum debut de un chico de 18 años, que narra sus vivencias y reflexiones, sea uno de los mejores discos de la década? La respuesta es sencilla: ese muchacho armó un puñado de canciones perfectas, que oscilaban en el punto justo entre madurez, adolescencia, melancolía e ilusión, en el marco de un indie folk maravilloso. Jake Bugg canta y armoniza como el mejor Bob Dylan en la íntima ‘Simple As This’, rockea como un Johnny Cash eléctrico en ‘Lightning Bolt’ y encuentra su mejor y más auténtica versión en la biográfica ‘Two Fingers’. Acústica, armónica y la voz de un tímido muchacho fueron los disparadores de un gran álbum. A veces solo eso hace falta.

Ignacio Sánchez

15 – I SEE YOU – THE XX (YOUNG TURKS, 2017)

 See You es el tercer álbum de estudio grabado por The xx. Con este disco, la banda del suroeste de Londres, conformada por Romy Madley Croft, Oliver Sim y Jamie xx, decidió reinventarse completamente y se aventuró en la producción de una sonoridad electrónica sin dejar de lado su esencia minimalista, los arreglos espaciales y la experimentación con la tensión y diversificación de ritmos. El resultado es más colorista y variado que sus dos primeras entregas, destacándose por su frescura, su textura moderna y un carácter optimista. Con esta placa el grupo termina de masificar su aceptación y deja canciones como ‘Dangerous’ y ‘On Hold’ grabadas en el imaginario colectivo de les entusiastas del electro-rock bailable.

Santiago Hernández

14 – BLACKSTAR – DAVID BOWIE (SONY, 2016)

En este LP, el duque blanco se inclinó por un sonido más jazzero, con claros aires neoyorquinos, para lo que sumó a su amigo y productor Tony Visconti, quien reveló datos sobre la producción: «todo música real, todo tocado, nada de samples». Siete piezas sumamente delicadas que no suenan nada hiteras, pero valen la pena ser escuchadas. La última creación de David Bowie no desentona con lo excéntrico del artista, quien (como si se tratara de ficción) falleció a tres días del lanzamiento de su vigésimo quinto y último disco.

Felipe Barceló

 

13 – LAZARETTO – JACK WHITE (THIRD MAN RECORDS, 2014)

Luego de su aclamado debut como solista con Blunderbuss (2012), Jack White constituyó en Lazaretto un sólido álbum a partir de una variedad de estilos como el blues, el garage rock y un poco de folk, sin dejar de lado los riffs que tanto lo caracterizan.  ‘Three Women’ nos permite mover el cuerpo al ritmo de guitarras old school, mientras que ‘Temporary Ground’ nos invita a bajar un cambio con el sonido de los violines. ‘Lazaretto’ es la joyita que permite ver el lado más rockero del artista y ‘Would You Fight For My Love?’ nos regala una súplica desesperada de amor con una reinvención del rol de los coros. El ex integrante de The White Stripes demostró ser fiel a un estilo, sin dejar de permitirse volcar en esta pieza toda su espontaneidad y creatividad.

Milagros Medero

12 – MELOPHOBIA – CAGE THE ELEPHANT (RCA RECORDS, 2013)

Desde el 2010 en adelante, hacer un álbum de rock puro, guitarrero y clásico que suene original fue algo muy difícil de alcanzar. Sin embargo, en 2013 Cage The Elephant logró el cometido de una forma magnífica. Retomando los recursos garageros de sus primeros trabajos, y acomodándolos en un proceso de creación y producción exhaustivo —que los condujo a esa Melophobia—, los de Kentucky encuentran su sonido más propio y mejor logrado. Apología a los riffs de bajo y las guitarras punzantes, con la voz del mejor frontman de los ‘10, Cage nos pasea por uno de los universos sonoros más rockeros de una década que los necesitaba.

Ignacio Sánchez

11 – RED – TAYLOR SWIFT (BIG MACHINE, 2012)

Al día de la fecha, no hay álbum en la trayectoria de Taylor Swift que supere su producción en Red. La artista de country-devenido-en-pop presenta en su cuarto disco un trabajo vulnerable, profundo, pegadizo y sólido. La Taylor de Red tiene una lírica relatable y honesta, representa un coming of age que llega al core del quién lo escucha, convirtiéndolo en un álbum que perdura a lo largo de los años. Si bien lo más conocido son sus grandes hits, como el tarareable estribillo de ‘We’re Never Ever Ever Getting Back Together’, es en temas como ‘State Of Grace’ donde la habilidad de la compositora se luce, transformando Red en el disco donde Taylor más Taylor logró ser.

Belén Ladaga

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