MARIANA MICHI: LA PAZ OBLIGADA

La artista presentó un show de rasgos cinematográficos en Niceto Club

El pasado jueves por la noche se estrenó el concierto que Mariana Michi preparó con artistas destacados de la escena local e internacional, cumpliendo además el rol de directora y productora. El espectáculo seguirá disponible hasta diciembre y las entradas no tienen un precio fijo, sino que cada uno paga lo que puede para colaborar con su arte.

Recortes de películas antiguas, clips de programas de tv y adelantos del show se mezclaban en el tráiler que daba inicio a la transmisión. Acto seguido, Mariana aparecía con unas luces naranjas que le teñían la piel para interpretar ‘Las Cuerdas’, el tema de apertura. Luego, en una especie de desdoblamiento de su ser, por un lado la voz de la artista emanaba de un televisor, y por otro tocaba la guitarra en el escenario para darle vida a una canción inédita. ‘Ruidos Programados’ llegaba con la primera invitada Carola Zelaschi en batería electrónica, que aparecía también a través del cristal.

Los efectos vintage en los intervalos entre canciones nos hacían sentir por momentos que estábamos mirando una transmisión del pasado con líneas de interferencias y lluvia en blanco y negro. Además, se sumaban imágenes en reverse motion tal como sucedía cuando debíamos rebobinar las cintas de películas en VHS.

“Cada canción tenía su tonalidad y puesta en escena en particular”

La original instalación del concierto a cargo de Nipkow lograba mezclar lo virtual con lo real. Así, televisores apilados dispuestos a cada lado emitían visuales abstractas y ventanas a otros espacios que nos transportaban a distintas habitaciones donde se encontraban los músicos invitados de la noche.

Cada canción tenía su tonalidad y puesta en escena en particular: en ‘He Sabido De Ti’ (cover de Gustavo Peña, ‘El Príncipe’) se sumaba un sillón y una gran lámpara junto a Rocío Alí en guitarra; para ‘New Age’ Michi desarrollaba una performance teatral al ritmo de la lírica, y para ‘Del Amor El Helado’ las luces eran de color rosa que nos sumergía en un humor más pop con la compañía de Chipi en guitarra y Sofía Malagrino en voces.

Con una similitud al cine mudo y con la imagen algo entrecortada, todo se tornó blanco y negro mientras la artista entonaba ‘No Cortaras el Dibujo’. Los asistentes cambiaron la escenografía y cerraron el telón detrás de Mariana, quedando ella en el centro del escenario por primera vez sin elementos secundarios. El telón se abrió nuevamente y se dispuso a tocar dos teclados a la vez mientras Julieta Venegas se unía para aportar su voz en ‘Perspectiva Día De Viento’, otro adelanto del segundo disco de Michi.

Este nuevo mundo detrás del telón incluía muchos objetos pequeños desperdigados entre los televisores y los instrumentos: lámparas en forma de hongo, una máquina de escribir, un ramo de flores y un oso de peluche siendo algunos de los que se podían divisar. ‘Ahí Vive’ sonaba con la voz a capela de Mariana y Juana Aguirre (cantante de Churupaca) y nos iba acercando al final de la peli junto con ‘Marino’, mientras las luces caían como la noche en un azul profundo que acompañó muy bien la letra de la canción. Esta última contó con Loli Molina como la invitada justa ya que comparten la misma tonalidad, siendo el título de su último álbum Lo Azul Sobre Mí (2019).

“La artista vio en este contexto una oportunidad para explorar nuevos formatos y reinventarse”

‘No Somos Reyes’ llegaba junto a Lionel Padrevecchi en el piano mientras las luces naranjas del comienzo volvían a escena, pero esta vez para posarse sobre una bola de espejos que reflejaban sus destellos por todo el lugar como rayos cálidos de sol a través de una persiana. El tema elegido para cerrar fue ‘No Sentir Nada’, mientras un halo de luz blanca llegaba desde atrás y se consumía conforme la canción terminaba, con la destacable tarea del iluminador Joaquín Zaballa.

Durante el show, la artista no se dirigió al público de forma directa, al igual que no lo hacen los actores en medio de una obra. La premisa era hacer viajar al espectador a través de las distintas apuestas visuales y las instalaciones creadas para cada melodía, las cuales hablaban por sí solas.

Todes podríamos coincidir en que son tiempos difíciles para el ambiente artístico, pero este concierto es el ejemplo de que también puede ser una oportunidad para explorar nuevos formatos y reinventarse. Nos sumergió en las reversiones de los temas de su disco debut Cayó El Valiente (2018) y nos presentó algunos adelantos de su próximo álbum. En un encuentro entre lo analógico y lo tecnológico, Michi observaba a sus invitades a través de sus pantallas, mientras nosotres desde casa los mirábamos a través de cientos de otras en un lenguaje que es insignia de este 2020.

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