LOLLAPALOOZA DÍA 2: POGO EN EL SOL, UN NIÑO EMO Y DEMASIADO MANTECOL

Segundo round con polémicas

La convocatoria para el día sábado era mayor que la de la jornada inicial de Lollapalooza, lo que se hizo notar en las largas filas para el ingreso incluso en las primeras horas de la tarde. Para abrir la cancha se presentaron Clara Cava, Wiranda Johansen y los españoles Derby Motoreta’s Burrito Kachimba.

En el escenario Samsung en el horario de las 15:15 subió el compositor neoyorquino Zachary William Dess, mejor conocido como Two Feet. Interpretó sus éxitos ‘I Feel Like I´m Drowning’ y ‘Love Is a Bitch’ con un sonido que mezcló lo electrónico con unos buenos solos de guitarra. En el Flow se vertía la presentación de Él Mató a un Policía Motorizado con un pleno sol de frente, lo que hacía que las visuales se pierdan un poco: pero lo importante siempre son las canciones, y estuvieron más que vivas. El calor tampoco parecía importarle a su público, que pogueó con temas como ‘Yoni B’ y ‘Chica de Oro’ sin ningún tipo de problema. Como dato de  color, entre los presentes se encontraba Dillom, al que le dedicaron ‘El Tesoro’. La banda lleva ya casi 20 años en el ruedo por lo que verlos en vivo es una apuesta segura por el disfrute y un excelente sonido.

Une de les artistas más esperades de la jornada fue LP, quien comenzó su show casi 15 minutos después de lo pautado mientras de fondo escuchábamos a Nicki Nicole, quien había arrancado en el escenario contrario. Con un look estilo stone con pañuelo en la cabeza y anteojos, sumando un pantalón y saco plateados, LP deleitó a sus fans con su amplio registro vocal, sorteando como pudo evidentes problemas de sonido al comienzo. Los presentes mostraron su apoyo a le artista con carteles que rezaban frases como “LP I´m yours” y hasta sostenían una muñeca tejida a su semejanza. Los temas destacados del setlist fueron ‘Strange’, donde realizó un solo de armónica, y su éxito ‘Lost On You’ cantada por propios y ajenos.

MGK corrió por el pasillo que dividía en dos al público, chocando las manos con sus fans y se trepó a la torre de sonido

El escenario Flow se fue vistiendo de gala para el show del controvertido Machine Gun Kelly, con telones de color rojo en el fondo y el piso de cuadrados negros y blancos. El número arrancó con una simple nota de piano que enseguida todos reconocieron: se trataba de ‘Welcome To The Black Parade’ de My Chemical Romance como gran arranque, antes de que el artista salga a escena al grito de “Vamos Argentina carajo”. ‘Title Track’ fue lo que siguió con un comienzo tranquilo y un estribillo enérgico, lo que se repetiría como una fórmula en muchas de sus canciones. A partir de su último álbum Tickets To My Downfall (2020), Machine apostó por un sonido más cercano al pop-punk de los 2000, abandonando su carrera en el rap, por varias razones, pero sin dudas la más reconocida es su diss con Eminem. De todas formas, no se puede negar que tiene un talento para este nuevo género al que viró: realizó solos con su guitarra de color rosa que lo caracteriza y covers como el de ‘Misery Business’ de Paramore, que el público recibió muy bien. En el fondo es un niño emo, como tantos de nosotros nacidos en los ’90. También nos presentó ‘maybe’ que formará parte de su próximo trabajo discográfico Mainstream Sell Out (2022) que, a juzgar por su sonido, se mantendrá dentro del rock. Para el final, pelotas de color rosa paseaban por las manos de toda la multitud mientras hacía sonar ‘jawbreaker’ y cerró con ‘bloody valentine’. MGK corrió por el pasillo que dividía en dos a la audiencia, chocando las manos con sus fans en el camino y se dirigió a la torre de sonido. Se trepó a la misma y parado en ella terminó con el mismo grito con el que empezó; sin dudas una de las presentaciones más distintivas del festival.

El pogo estuvo presente en casi todos los temas porque así somos cuando vuelve una banda que esperamos por años

La previa de The Strokes fue todo lo que estuvo bien: después de pasar los mismos anuncios una y otra vez y con un retraso evidente por parte de los artistas, las pantallas empezaron a transmitir a la gente que esperaba por el comienzo del show. Un shoutout para el operador de cámara que mostró directamente una competencia al mejor cartel entre algunos como “misa strokera” y “stroke my ass”, una gigantografía de Julián y hasta un boxer con una foto de la banda; haciendo de la espera algo entretenido.

La manija y el agite que se vivió en su concierto fue sin dudas de lo más álgido que se vivió hasta el momento en esta edición del festival: “Tal vez algún día demos un show normal en Argentina”, expresó Julian Casablancas dando cuenta de que acá siempre es especial. Aunque no todo fue risas y disfrute, especialmente para su frontman, que está un poquito cansado de la joda del Mantecol y de los cantitos en referencia a esto (recordemos la mítica foto que desató este furor); lo que expresó en su cuenta de Instagram y luego borró. Tal vez es por esto que hubo menor interacción con el público, algunos silencios incómodos y quitaron ‘Heart in a Cage’ del setlist original. Explicados también por la música que provenía a la distancia desde otro de los stages, invadiendo tal vez la mística que querían generar.

Las joyitas de la presentación fueron la reversión bailable de ‘Razorblade’ y ‘Reptilia’ en una mini versión cumbia copiada de la publicada en internet con la que abrieron su show anterior en el país. Todo esto con el pogo presente en casi todos los temas, porque así somos cuando vuelve una banda que esperamos por años. Luego de un breve intervalo, volvieron a escena para hacer las últimas tres: ‘Killing Lies’ para empezar de a poco, ‘New York City Cops’ para subirla y luego volver al estado anterior con ‘Ode to the Mets’ desapareciendo rápidamente.

Hacia el final, fue Alan Walker el responsable de cerrar el día, y no hubo dudas de que hizo la tarea: con mixes que incluyeron ‘Gasolina’, clásicos como ‘Numb’ de Linkin Park, el famoso estribillo de ‘Pepas’ de Farruko, todo mechado con sus propios hits. Cerrando con ‘Faded’ y fuegos artificiales, sorpresivamente fue mucha la gente que se quedó hasta el final y saltó con ganas hasta que el DJ noruego dio por terminado el día. Para conocer el cierre del festival, hace click acá.

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