LA VIDA Y MUERTE DEL HOMBRE MÁS CONTROVERSIAL EN EL ROCK

Odiado, un nombre más que adecuado para contar la historia de GG Allin

Desde el año 2009, Todd Phillips comenzó a escalar en Hollywood hasta convertirse en un director muy reconocido. La saga ¿Qué pasó ayer? (2009, 2011 y 2013) lo llevó al estrellato, e incluso en 2019 se convirtió en el encargado de dirigir la exitosa The Joker protagonizada por Joaquin Phoenix. Sin embargo, mucha gente desconoce su debut filmográfico Hated: GG Allin & the Murder Junkies (1993), un documental que lo aleja de cualquier tipo de consumo mainstream y lo transporta a un universo decadente e infestado por el odio más auténtico: el mundo de GG Allin.

Desde la década del ´50 los «freaks» han tenido un rol cada vez más fuerte en la música. El shock rock, como suele referirse a esta práctica de impactar a la audiencia, comenzó con Screamin’ Jay Hawkins y su canción ‘I Put a Spell on You’ (1956), a lo que siguieron diferentes artistas que fueron explotando esta teatralidad, desde Arthur Brown hasta KISS, pasando por los grotescos New York Dolls y el salvajismo extremo de los Stooges. A pesar de esto, uno podría argumentar que lo más extremo estaba por llegar con GG Allin.

 

Si el punk alguna vez promulgó auténticos ideales anárquicos y misántropos, fue a través de GG Allin.

 

En este filme podemos ver las dos caras de la moneda: por un lado el bohemio que no tiene (ni busca tener) un hogar, un nómada del siglo XX; y por el otro al animal más desenfrenado que subió a un escenario. Muchos se preguntarán: “¿Qué lo hace tan extremo?”. ¿Alguna vez vieron a un vocalista ensangrentado por intercambiar puños con sus fans y defecando en el escenario para luego tirar sus heces al público? Bueno, esa era una noche normal para este hombre. Eso sí, cuando no era arrestado por indecencia pública por su «arte performativo». 

Encarcelado en más de una ocasión, GG jamás se detuvo. Sus conciertos eran cada vez más breves y menos promocionados, escapando cuando un oficial entraba al predio. Con orgullo alardeaba: “Todas mis pertenencias entran en una bolsa, solo necesito un pantalón, una campera y un par de zapatos. Tengo dos remeras y listo, no necesito mucho más que eso. Tener poco es fundamental para cuando hay que correr”.

Este documental tiene algo muy importante a la hora de tratar con un sujeto de sus características, y es que no intenta vender su visión sobre la persona en cuestión. Aquí no vamos a ver a Phillips intentando demostrar el genio creativo de GG o queriendo explotar su lado más oscuro, sino simplemente capturando con honestidad a la figura más controversial con la que se pudo haber topado. Lo más maravilloso es que no se limita solo a impactarnos con la estrella del show, sino también con entrevistas a los dementes Donald «Dino Sex» Sachs (baterista de la banda), Merle Allin (hermano  de GG y bajista), y algunos fanáticos bastante… peculiares. 

Decir que GG Allin estaba clínicamente insano no es una exageración. Incluso él ha llegado a decir que si no hubiera sido músico, seguramente habría pasado a la historia como un asesino serial. En cualquier otro artista sonaría como una exageración mediante la cual busca mostrarse como un ser maligno, pero cuando vemos la carencia de empatía que tenía este hombre nos damos cuenta de que tranquilamente podría ser verdad. Si el punk alguna vez promulgó auténticos ideales anárquicos y misántropos, fue a través de GG Allin. 

Sin dudas, Hated es uno de los mejores documentales de rock que jamás se han hecho.

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