DESARMANDO EL ROMPECABEZAS MUSICAL: VESTUARIO II

Recorremos los mejores outfits desde los ’90 hasta la actualidad

Luego de analizar los mejores outfits del período 1960-1980 en la parte I de esta misma nota, nos adentramos en el tramo que va desde 1990 hasta la actualidad. Para ilustrar esta labor, en SPE charlamos con Ailen Zoe quien se desempeña como estilista de Marilina Bertoldi y ha trabajado con artistas como Chita, Dinastía y Zoe Gotusso (podes leer la entrevista completa acá).

Ailen se define como una vestuarista/estilista: “El estilismo está más relacionado directamente a la moda, con una cuestión de que la ropa se vea estilizada y que se corresponda a un público y una edad determinados. En cambio, el vestuario tiene que ver siempre con la construcción de un personaje, depende mucho de en qué estás laburando. Si se trata de un videoclip hay una historia, una  caracterización y una cierta ficción entonces es más un vestuario que un estilismo, sacar a la persona de su yo cotidiano y llevarlo a otro lugar”, como el videoclip del que participó con Dinastía. En cuanto a su labor en relación con la música agrega: “Los músicos están en un punto medio, yo encontré ahí un lugar en donde aplicar las dos cosas: hay una construcción de personaje y una búsqueda estética. Que pesa más va a depender de la visión que tenga cada artista de sus presentaciones en vivo, si quieren que sea un espectáculo o si se encara desde un lugar más tranquilo; y para estar atento a esto lo clave es el diálogo permanente con el artista”.

En los ’90 el grunge, de la mano de bandas como Soundgarden, Pearl Jam y especialmente Nirvana con Kurt Cobain a la cabeza, fusionaba el rock clásico con géneros más duros como el punk y el heavy. El estilo era un tanto desalineado, con camisas cuadrille puestas encima de una remera estampada o atadas en la cintura, camperas de cuero, pantalones rotos y gorros de lana; a lo que Kurt sumó anteojos de sol circulares de marcos blancos y rojos. Pero lo cierto es que la escena musical de esa época estuvo más signada por los nuevos proyectos pop grupales como Backstreet Boys y Spice Girls que marcaron para cada género una nueva forma de vestir. El primero de ellos estuvo influenciado por la cultura del rap y el hip hop, donde predominaban las remeras de básquet o fútbol americano, pantalones y camisas anchos con el agregado de boinas, anteojos de sol, aros y cadenas. Por su parte, las Spice Girls impusieron tendencia con cada una de sus integrantes, quienes adoptaban un look diferente destacando algo característico de su «personalidad», usando desde vestidos de animal print y botas a pantalones deportivos y tops (similar a lo que sucedió en los 2000 con el grupo Bandana en nuestro país).

A finales de la década nace una de las mayores exponentes del pop, continuando el camino allanado por Madonna: Britney Spears quién, con su single debut en 1998 ‘…Baby One More Time’, llegó para revolucionar el mundo musical y estético. Impuso tendencias como los pantalones tiro bajo, las remeras cortas que dejaban el ombligo descubierto, los pompones, las zapatillas con plataforma y el látex, como podemos ver en el video de ‘Oops!…I Did It Again’, uno de sus más grandes hits.

Una de las artistas que irrumpió en esta época con su ecléctico estilo fue Björk. Entre una lista interminable de looks vanguardistas podemos destacar las portadas de sus discos Homogenic (1997) creada por Alexander McQueen, quien la convirtió en una especie de guerrera de estilo japones; Biophilia (2011) diseñado por Iris Van Herpen compuesto por un vestido impreso en 3D, y Vulnicura (2015) donde viste un traje de látex de color negro y tiene una herida en el pecho junto a un decorado de plumas en la cabeza. Uno de los más recordados y replicados fue el traje de cisne que usó en los Oscars de 2001 diseñado por Marjan Pejoski, el cual terminó exhibido en el MoMa como uno de los más vistos de la colección. Por último, otras joyitas que nos regaló fueron dos looks camaleónicos: uno en rojo para su DJ set en el festival Day for Night y otro en blanco para el festival Sónar de España.

En cuanto a lo que sucedía en nuestro país, cuando Illya Kuryaki and the Valderramas salió a escena en 1991, lo hizo con una fuerte imagen estética con Dante Spinetta de estilo más urbano y Emmanuel Horvilleur un tanto más arriesgado. Sus influencias fueron Beastie Boys, Run DMC y Prince, dando como resultado outfits con muchos accesorios: cinturones, zapatos, plumas y sombreros que eran la clave de su estética Algunos de los outfits destacados los podemos ver en los videoclips de ‘Coolo’ y ‘Expedición Al Klama Hama’. Por otra parte, Babasónicos comenzó por un look grunge que luego fueron diversificando hasta crear un estilo propio de botas, cuero, remeras de red y muchos colores, con Adrián Dargelos como principal figura de vanguardia. Ambos grupos fueron disruptivos en el vestuario que adoptaron, poniendo este arte en el centro de la escena, siguiendo el camino que habían comenzado, como vimos en la primera parte, bandas como Virus y Soda Stereo.

En el 2000 llegó un estilo que decantó del grunge, pero un poco más dark junto con un vestuario más skater; hablamos mayormente de bandas de pop punk como Simple Plan, My Chemical Romance y The Rasmus. Como resultado tenemos al de Avril Lavigne como uno de los estilos más resonantes, que podemos ver, por ejemplo, en el video de su hit ‘Complicated’ donde predominaban los cinturones de tachas, cadenas, rayas en blanco y negro y sobre todo mucho delineador. El pop también siguió ganando lugar y nuevas estrellas se sumaron a Britney: Beyoncé, Rihanna y Cristina Aguilera eran tanto iconos musicales como estéticos en la moda del momento. También se dio una apertura del mercado a las artistas latinas como Shakira, Thalia y Paulina Rubio, referentes de las jóvenes en Latinoamérica marcando tendencias.

 

Lady Gaga se coronó como una de las músicas más extravagantes por sus vestuarios en shows y videoclips

 

Llegando a la escena actual encontramos a artistas que se destacaron a partir de 2010, como Katy Perry, que juega con looks más temáticos como de cine para la presentación de su película Part Of Me (2012); y Lady Gaga que se coronó como una de las músicas más extravagantes con los vestuarios que elegía tanto para sus presentaciones en vivo como para sus videoclips. Entre los más impactantes podemos mencionar el vestido hecho con pedazos de carne real para los VMA 2010, el plato enorme que le cubría el rostro para los EMA 2011 y el vestido plateado con brillos y plataformas imposibles para los Premios Grammy de 2010. Entre los más actuales podemos mencionar los trajes elegidos para los VMA 2020 donde el barbijo no le impidió vestir outfits increíbles. En cuanto a los artistas masculinos se destaca Harry Styles, quién usando trajes, vestidos por Vogue o un simple saco de lana es imitado y admirado por todes.

El presente en nuestro país nos encuentra con bandas como Miranda! —quienes cumplieron 20 años de trayectoria el año pasado— que generan un nuevo universo conceptual para cada disco, donde el vestuario es el elemento clave. De los mejores looks podemos destacar el que prepararon para El Disco de Tu Corazón (2007) y los trajes rojos con flecos para Ciudad Emergente 2019 (podés conocer más acerca del proceso creativo de sus trajes acá). Otra de las referentes actuales es sin dudas Marilina Bertoldi, que lleva un estilo más rockero sin perder nunca el glamour. Sobre uno de los outfits más recordados de la artista, Ailen nos cuenta cómo surgió: Para el Festival Futurock de 2019, teníamos listo el vestuario que mandamos a hacer y cuando lo probamos la noche anterior, no nos gustó. Era algo un poco complicado de armar y lo encaramos con muy poco tiempo, era una idea que estaba buena pero mal ejecutada no funcionaba y no sabíamos bien qué hacer. No nos íbamos a poner a coser algo de cero, por lo que optamos por un traje, que no puede fallar, de color blanco. Entonces le pregunté a Maru: “¿Y abajo qué te pones?” y me dijo: “Nada, en tetas” y me pareció fantástico, si hay una persona que tiene que hacer eso es ella”; indicando que como Marilina no hay dos.

En este recorrido pudimos notar la amplia gama identidades musicales que expresan su proyecto musical no solo en letras y composiciones, sino también a través de la ropa para crear una identidad completa y armoniosa que deja una huella imborrable.

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