BUENOS AIRES TRAP: LAS MANOS EN EL AIRE Y LOS PIES EN EL POGO

La segunda edición del festival en el Hipódromo de Palermo reunió a los principales referentes del género en un solo lugar.

A menos de un año de su primera edición, el Buenos Aires Trap tuvo su secuela este sábado en el Hipódromo de Palermo. El evento reunió a toda la escena regional de la mano de Polima WC + Youngcister (Chile); Pequeño 77 y Zanto (Uruguay); Alemán (México); Delaossa y C. Tangana (España) y los headliners argentinos, Khea y Duki, encargados de cerrar el encuentro. Además de disfrutar de los shows en vivo, el festival ofreció distintas activaciones como el Beer Garden de Brahma, un Skate & BMX Park, un Pogómetro y Gaming Stations. Además de food trucks, charging stations para mantener la batería del celular cargada, chill zone con mesas, sillas y puffs para relajar y merchandising exclusivo.

El público —que iba desde de corta edad de 12 a 18 años— se acercó al hipódromo desde temprano, a pesar del calor que no daba tregua. Con pocos refugios de sombra en su interior, el predio se encontraba colmado ya desde las 15 horas, terminando de llenarse al atardecer.

Los primeros artistas en inaugurar el escenario fueron Zanto, Seven Kayne y Polima WC + Youngcister, a los que se sumaron dos de las referentes femeninas de la jornada: Dak1llah, que llegaba vestida completamente de rojo para hacer bailar a todos, desde temprano, con ‘Luna’; y Sara Hebe, que ingresaba al grito de: “¿Se aguantan un par de cumbias?”, disparando con sus líricas de contenido social y protesta. Luego sería el turno de Bizarrap, que, con sus music sessions, logró cautivar a los presentes con invitados como Frijo y Kiddo Toto.

La dinámica del festival estuvo marcada por un presentador: Martín ‘Coscu’ Pérez Disalvo (Youtuber/Streamer), que, entre las presentaciones de los distintos artistas, entretenía al público para acortar la espera. Lamentablemente, el evento se fue haciendo más denso para el final de la noche, cuando el lineup llevaba poco más de hora y media de retraso —en parte, por responsabilidad del ya nombrado anfitrión, quien debía hacer tiempo mientras se preparaba cada set— Esta espera trato de ser maquillada con sorteos, regalos y sets de la Dj Aleja Mami, pero la disconformidad del público era clara.

La tarde iba cayendo y llegábamos a la mitad de la jornada con artistas como Bhavi, quien (bajo luces eléctricas en tonos rojos, azules y verdes) lograba los primeros grandes pogos con ‘Dame Más’ y ‘Piso’. Y, si de pogos hablamos, no podemos dejar de nombrar la energía arrolladora de Ca7riel y Paco Amoroso, quienes, sin parar de saltar bajo luces multicolores, nos traían temas como ‘OUKE’ y ‘MI SOMBRA’ —que tuvo estreno de videoclip a principio de mes—. “Paz y amor, todo lo otro es gilada”, soltó Ca7triel cuando Paco se enojó con alguien del público por lanzar una botella al escenario, dejando en claro que lo importante era hacer de ese rato lo más placentero posible. Y así lo hicieron a banda completa en el escenario: guitarra, batería y teclado acompañaban cada canción, distinguiendolos del resto de los artistas de la jornada, quienes llevaron adelante sus shows con pistas de fondo. Se despidieron de la alta convocatoria que generaron con ‘OLA MINA XD’ y ‘JALA JALA’.

Con un setlist bien argento, Neo Pistea arrancaba su presentación con ‘Messi’.  Vistiendo una camiseta con el nombre del astro futbolístico, la cual daba cuenta de su fanatismo, el cantante encaminó su show hasta el punto que terminó cantando el himno nacional argentino mientras el público lo acompañaba con coros. Seguidamente, Nicki Nicole —de tan solo 19 años— subía al escenario. ‘Años Luz’, ‘Diva’ y ‘Wapo Traketero’ sonaron en uno de los shows más ricos en cuanto a puesta en escena y vestuario. Unas gafas holográficas, que parecían derretirse en sus ojos, completaban su outfit de camisa y short cubiertos por un estampado de billetes de dólares. Luego desmontaría esta vestimenta para dejar entrever la frase: “Fuck money, solo son papeles”, momento que fue acompañado por llamaradas y humo, elementos que le dieron un marco escénico de mucho impacto a la presentación.

Los platos fuertes de la noche llegaban con C. Tangana y C.R.O.: el madrileño irrumpió con ‘Ontas’ (donde expresó su emoción por estar presentándose en Argentina), seguida por ‘Pa’ Llamar Tu Atención’, ‘Bien Duro’ y  ‘Llorando en la Limo’ (clásico que utilizó para cerrar). Luego, la mitad trapera de Bardero$ hizo su aparición al ritmo de ‘Money’, ‘Tu recuerdo’ y ‘After House’, lanzando pelotas inflables que rebotaban de mano en mano por el público.

El anteúltimo artista en escena fue Khea, quien supo hacer un buen uso de las pantallas, en las que se podían ver búhos animados y luces violetas a lo largo de la presentación. Para la interpretación de ‘S.A.D’, una de sus canciones más sentidas, a las visuales se le sumaron puntos brillantes que simulaban estrellas y un juego de lasers que se propagaban por todo el predio.  El artista aprovechó la ocasión para presentar uno de los temas que lanzará próximamente: ‘Creo Que Me Desmayo’. Finalmente, cerró con ‘Loca’ —una de las canciones que posicionó al trap argentino—, que le valió una cálida ovación final.

El cierre estuvo a cargo de Duki, cuya presentación se extendió hasta cerca de las 2 am y contó con un setlist que no dejó afuera hits infaltables como ‘5 Stars’ (que interpretó junto a C. Tangana) y ‘Goteo’. La puesta en escena lucía un patrullero intervenido con un graffiti que rezaba: “Un mundo sin padres, ¿qué podría salir mal?”. Llegado el final del show, este elemento terminaría siendo golpeado con un bate de béisbol. ‘Tumbando el Club’, el último tema que sonaría en el festival, llenaría el escenario de invitados como Khea y Neo Pistea, quienes reingresaron para cerrar juntos la celebración.

En la era del autotune, donde aplausos del público se festejan con sonidos de balas y ametralladoras en el escenario, el trap se posiciona como unos de los géneros más fuertes de la escena musical actual. Logrando mantener lo que se había comenzado en la primera edición el febrero pasado, el festival generó euforia tanto arriba del escenario (donde más de uno de los artistas —como Ca7riel y Pequeño 77— terminó sin remera y zambullido entre los asistentes), como abajo del mismo, con un público que mantenía siempre las manos en el aire y los pies en el pogo.

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