ARCTIC MONKEYS Y LA CONSOLIDACIÓN DEL INDIE ROCK

Sin ellos, nuestra adolescencia no hubiese sido tan fluorescente

Ya pasó una década y media desde aquel 18 de abril de 2007, día en el que cuatro jóvenes de Inglaterra lanzaron un disco que marcó un antes y un después en la escena del rock 3.0. Favourite Worst Nightmare contiene varios himnos de la generación Y, aquella que con suerte pudo ver en vivo a Oasis, no conoce lo que es un Family Game y mucho menos, lo que es hablar por teléfono fijo. Emblemas de la difusión musical por internet, Arctic Monkeys encontraron en MySpace su fuente digital para realizar su propio «boca en boca», táctica que les funcionó a la perfección. Con el inesperado y rotundo éxito de su debut en Whatever People Say I Am, That ‘s What I’m Not (2006), la banda tuvo una gran proyección a nivel nacional, llenó todos sus recitales y convirtió dicho álbum en el más vendido en su primera semana.

Siguiendo la línea de su antecesor, FWN contiene sonido garage, guitarras indie-punk y lunfardo estrictamente british. Con una producción más elaborada y una faceta audiovisual notablemente más pulida, el segundo LP de Arctic Monkeys fue otro número uno en la mayoría de los charts de todo el mundo y los monos pasaron a ser una de las bandas top del globo terráqueo. Dos días antes del lanzamiento del disco en cuestión lanzaron el single ‘Brianstorm’, al que le siguieron ‘Fluorescent Adolescent’ y ‘Teddy Picker’, todos convertidos rápidamente en clásicos de la nueva y fresca generación.

Arctic Monkeys fueron populares cuando las redes sociales aún no lo eran

Además, la banda liderada por el talentoso Alex Turner se embarcó en su primera gira mundial, la cual los trajo a Sudamérica. Tocaron en el Luna Park para una juventud argentina agitada que desprendía sudor y fuertes perfumes, y que disfrutaron apenas 70 minutos de los oriundos de Sheffield. Aquella noche sonaron ‘Sandtrap’, ‘Nettles’, ‘Old Yellow Bricks’, ‘Balaclava’ y ‘D Is For Dangerous’, canciones de culto que ya no tocan más en directo. Si se lo compara con el set de su última visita de Lollapalooza 2019, en este último apenas hubo cinco temas de esa lejana primera etapa, primando tracks como ‘Arabella’, ‘The Ultracheese’, ‘R U Mine?’ y ‘Snap Out Of It’, de un tinte claramente pop. Volviendo a su debut argento, Alex confesaría: “nos encantan los latinos pero no sé si realmente comprenden nuestras letras, hablamos de cosas que pasan solamente en nuestro pueblo”. Con el correr de los años, los Monkeys cambiaron y salieron del barrio: se volvieron unas estrellas de pop/rock mundial.

Favourite Worst Nightmare no solo fue el momento de consolidación para Arctic Monkeys, también marcó el abanico de influencias que ya se habían notado en su antecesor. Oasis, The Strokes, The Smiths, The Jam y The Clash conviven perfectamente en una faceta menos rabiosa y con menos granos en la cara pero más indie y enfocada en crecer profesionalmente. Faltaba aún para que los muchachos cambiaran el flequillo beatle por la gomina de galán post 2010; todavía Facebook no era tan popular y no existían Twitter y mucho menos, Instagram.

Podemos decir que AM son unos jóvenes viejos, o unos viejos jóvenes, como más les guste. Pero el tiempo les dio la razón: parece mentira que ya pasaron 15 años de una joya que está a la altura de Is This It (2001) de los Strokes o Up The Bracket (2002) de los Libertines, dos clásicos de la nueva ola del indie-punk-garage rock. FWN fue la primera de sus reinvenciones, lo que vino después fue tan sorprendente como vanguardista, en términos y expectativas centennials  

 

SHARE
SEGUINOS

TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE