A 29 AÑOS DE LOS TRES DISCOS QUE CAMBIARON LOS ’90

Nevermind, Blood Sugar Sex Magik y The Low End Theory: álbumes muy distintos que marcaron una era. ¿Sabés qué tienen en común?

Tres extremos diferentes de los Estados Unidos, tanto en lo geográfico como en lo sonoro, cuyos lanzamientos más

destacados vieron la luz el mismo día, el 24 de septiembre de 1991. Desde Aberdeen hasta New York, con una escala en Los Ángeles; Nirvana, Red Hot Chili Peppers y A Tribe Called Quest.

El contexto de la época es bastante llamativo, ya que fue un periodo de transición para la música popular. Por un lado, el hip hop y la escena alternativa se encontraban en ascenso con bandas como Beastie Boys, Public Enemy, Jane’s Addiction y R.E.M., recibiendo mayor reconocimiento y apariciones en MTV, a la vez que  aumentaban los actos pop de baja calidad sumados una escena de glam metal sin pretensiones artísticas. Esto último ejemplificado en New Kids on the Block, Vanilla Ice, Mötley Crüe y Poison.

Comenzamos este recorrido con Nirvana, el trío que recientemente había incorporado a Dave Grohl en batería, acompañando a Kurt Cobain y Krist Novoselic. Dos años antes habían lanzado su debut Bleach (1989), el cual no logró éxito comercial a pesar de ser alabado por la crítica. Pero Nevermind (1991) llegó a una popularidad impensada con el éxito de ‘Smells Like Teen Spirit’, y también cautivó con la fusión de bellas melodías, groove y la furia del punk. Un clásico sin falencias en donde nos relajamos y también vivimos el caos, esto último siendo muy notorio en ‘Endless, Nameless’, un track secreto 10 minutos después de que termina ‘Something in the Way’, supuestamente el último del disco.

Ahora hacemos escala en California de la mano de los Red Hot Chili Peppers, una banda cuyo debut ya tenía 7 años a esta altura. En 1988 fallece su líder Hillel Slovak, llevando a que se reinventen a través de uno de sus más grandes fans, John Frusciante. Conocido por ser un estudioso de los mejores guitarristas, se había familiarizado con la forma en que Hillel tocaba, razón por la cual Flea consideraba que sería el reemplazo ideal. Ya en Mother’s Milk (1989) vemos que el joven Frusciante tiene un efecto inmediato, pero fue con Blood Sugar Sex Magik (1991) que el grupo se elevó al máximo. El característico funk y groove de su base rítmica, elevado por el rap rock de Anthony Kiedis y una delirante guitarra fue la fórmula con la que nos dieron clásicos como ‘Give it Away’, ‘Suck My Kiss’ y ‘Under the Bridge’.

Por último nos quedan los chicos de la costa este, A Tribe Called Quest, quienes al igual que Nirvana tan solo tenían un disco a esta altura. People’s Instinctive Travels and the Paths of Rhythm (1990) ya había demostrado que eran cosa seria, con un hip hop de altísima calidad, usando samples tanto de rock como jazz, e incluso un trabajo lírico con una fuerte consciencia de clase pero bastante amigable (lejos de sus contemporáneos del gangsta rap). La banda tenía mucho más para dar, algo que quedó claro en The Low End Theory (1991), un trabajo que definió al jazz rap. Los beats dan cátedra, con un trabajo de producción inmejorable por parte de Ali Shaheed Mohammed, Skeff Anslim y Pete Rock.

Sin dudas estos tres trabajos marcaron un antes y un después. ¿Con cuál de estas joyas te quedas?

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