LO’ PIBITOS: INSTRUCCIONES PARA UNA FIESTA EXITOSA

La música urbana reinó una vez más en un Teatro Vórterix repleto.

Las luces se apagan y los telones del Teatro Vorterix se abren para dar inicio al repertorio de la noche.  Lo’ Pibitos salen a escena y suenan los primeros acordes funk de ‘Anda Corriendo El Rumor’, canción de En Espiral (2018) que estrenó videoclip (proyectado detrás de los músicos) el 9 de agosto. “Hacemos rápido que te cebes”, cantan enérgicos El Dog y Tommy, los MC fundadores de LP, y la frase se refleja en la energía del público que baila desinhibido. Una elección acertada para empezar la fiesta.

El primer invitado del show es A.B.R.E, quien compone con la banda desde los remotos tiempos cuando eran un trío, y los versos de ‘Quien Soy’ se sienten como un relato sobre sus orígenes e identidad. El rap de la vieja escuela pisa fuerte, cortando con el funk de minutos atrás y demostrando la amplitud musical que desarrollaron en 13 años de carrera. 

Con un semicírculo formado por Marto Aguilar (teclados), Infinito (guitarra), Jean Luka Arbe (percusión), Meri Zoppi (bajo) y Andrés Cortés (guitarra) a los costados, y Jeremías Segall (batería) en el centro, el espacio en medio del escenario es enorme. El área es lo suficientemente extensa para que ingresen los próximos invitados: la agrupación venezolana de danza y percusión AfroRumba

Descalzos, vestidos de blanco con banderas rojas y verdes en sus manos, los bailarines se mueven al ritmo de los tambores, acompañados por la voz de Amanda Querales. Esta es la introducción al siguiente track, homónimo del último disco y en el que colaboró la cantante: ‘En Espiral’. En el estribillo, los cuatro cantantes bailan coordinados, giran lentamente y hacen movimientos espiralados con una mano al aire, gesto que la audiencia repite.

Retrocedemos cinco años y suena el tema que bautiza A Punto Caramelo (2015), el segundo álbum de estudio de los pibes de Villa Crespo. ‘Mágico’ y ‘Envión’ son otros elegidos para recordar el trabajo que los instaló en la escena de la música urbana.

El público necesita algo más tranquilo luego de tanto movimiento y Lo’ Pibitos se lo dan: ‘El Ritmo De La Vida’ empieza a sonar; es un respiro para quedarse en el lugar y cantar con quienes tenemos al lado. Es un himno feliz y pacífico a la vez. 

Sin embargo, nos damos cuenta que la calma va a durar poco cuando El Dog pide que se enciendan las linternas de los celulares, la adaptación millenial (y más segura) de las llamas de los encendedores. Mientras los músicos tocan la parte instrumental de ‘Está En Ti’, los tres MC se acercan a las vallas que los separan del público y las cruzan para mezclarse con la gente. Los gritos retumban en el teatro y, ante la mirada incrédula de muchos y la emoción incontrolable de otros, invitan a la audiencia a agacharse y saltar todos juntos a la cuenta de tres. Las linternas de los celulares ahora se apagan para activar las cámaras y registrar este momento épico del show. Uno… Dos… Tres… El piso vibra y el calor aumenta en cada salto.

Lejos de dejar agotados a los espectadores, se recargan las pilas para volver al último disco y seguir saltando con el estribillo furioso de ‘Todos Hablan’, canción en la que la guitarra de Andrés Cortés se destaca. Tommy lo anima a que se acerque un poco más al borde del escenario y disfrute el protagonismo que su ejecución de las cuerdas merece.

Lo’ Pibitos nos dan un descanso, nuevamente, para proyectar un videoclip homenajeando al cantautor platense Facundo Cabral, asesinado en un tiroteo dirigido al empresario que lo contrató para tocar en Guatemala. Con animaciones de Adrián Ousi Varela,  encargado de las visuales del show, el corto mantiene la estética de lo que viene siendo el espectáculo: colores estridentes y la letra de ‘Levántate y Anda’ en distintas fuentes. No se habla de la causa trágica de su muerte, pero el mensaje de Cabral coincide con lo que transmite la banda y tiene sentido escucharlo en ese momento.

Aún quedan temas de En Espiral por tocar y ‘La Rubia Tarada’ corona el subidón de energía que necesitábamos. “Es la primera vez que bailo este tema con una banda tocándolo en vivo. Luca bailaría acá con nosotros, estoy segura”, le comenta una chica del público a su amigo. La reversión de la canción de Sumo enciende al público y le da la oportunidad a las generaciones post 1988 de disfrutarlo (así como la de revivirlo a quienes fueron contemporáneos de la mítica banda).

Los primeros acordes del siguiente tema y el sample de ‘Estoy Verde’ de Charly García permiten identificar que estamos oyendo ‘Nada Que Ver’. Una vez más, Cortés determina los movimientos de la gente y el bajo de Meri invade cada rincón del teatro. El Dog, A.B.R.E, Tommy e Infinito bailan coordinados como una banda de funk setentosa. Su danza es contagiosa y obliga a imitar sus pasos.

El Dog anuncia que el ex bajista del grupo, Juan ‘El Niño’ Giménez, está presente en el recinto; el músico sale al escenario, las ovaciones abundan y empiezan a tocar ‘Yastá’, el último tema del show antes de que vuelvan los integrantes de AfroRumba. Con una improvisación de varios minutos que llevó a todos los artistas en el escenario a bailar, el cierre replica la coreografía espontánea y multitudinaria que se vive entre los asistentes al concierto. Lo’ Pibitos saben fusionar rap, rock, funk, candombe, pero sobre todo, demostraron nuevamente que saben cómo explotar una fiesta.