QOME: LA PRIMERA SÍNTESIS

Después de consolidarse en vivo, el trío que juega con música electrónica y quiere escapar a las etiquetas del sonido local, lanza su primer material de estudio.

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Camino por el pavimento intentando oler el agua. QOME ensaya en Estudio Nave, un barco que flota sobre el río. Sigo la música, empujo puertas y finalmente llego a la sala. Son tres: Joaquín Adler (bajo), Joaquín Gómez (guitarra) y Alan Suez (sitar). Lo que suena bordea lo tribal, lo místico: voces mántricas se entrelazan con un beat electrónico. Un cuarto ser maneja las pistas que se disparan desde una computadora. Hay humo en la habitación, entorno la puerta pero espero en el umbral. Suena 'Ser Humano’, canción que integra Wueya, su último trabajo de estudio, que se presenta el mes que viene en una sesión en vivo en este mismo espacio. 

SPE: ¿Cómo fue grabar en Estudio Urbano? 

Alan Suez: Fue por una competencia: mandamos algo y, como gustó, nos llamaron para  que grabemos un tema. Tuvimos un solo día para hacer todo; ahí trabajamos con Gonzalo Danguise, que ahora nos hace sonido. Después de eso seleccionaron 5 o 6 proyectos, y ahí grabamos el disco. 

Joaquín Adler: El concurso se llamaba Proyecto Disco 2017.

Joaquín Gómez: ¡Claro! Ahí conocimos a Gonza y pegamos onda… [le cae la ficha]

SPE: Eran una banda en vivo que nunca se metía a grabar y, de repente, Estudio Urbano los puso contra la pared...

JA: Básicamente, sí. Pensá que lo grabamos en 2017, después lo mezclamos…

JG: Nos cagaron a pedos mil veces.

SPE: Pero, ¿nunca les surgió la inquietud de grabar?

AS: Para mí el disco fue un proceso largo porque hacer los shows fue un proceso largo. Tocamos mucho tiempo antes de salir a hacer los vivos. Después estuvimos mucho tiempo haciendo eso.

JG: Grabar nos obligó a terminar las canciones. Nosotros nunca consideramos que un tema debía terminarse, siempre cambiaban en los ensayos… Cada vivo tiene una vueltita de tuerca que nos la hace re complicada. Está bueno eso, lo vuelve más guerrero.

"Lo que se viene tiene una identidad transformada: va por un lugar todavía más electrónico"

SPE: Y ahora que empezaron a grabar, ¿entran en esa?

JA: Cambió algo en la cabeza de la banda, y en la manera de hacer música también: tenemos mucho acceso a compu y estamos maqueteando más que antes… Cuando entré al proyecto éramos tres monos tocando.

AS: Queremos buscar otras formas de grabar.

JA: [interrumpe] Si nos invitan a grabar igual que la otra vez yo acepto, eh, felizmente. Con Estudio Urbano, en ese sentido, no tuvimos que invertir.

JG: ¡Ah, vos lo decís por la plata!

JA: Claro, sí. Si te digo “Vení, tenés estudio gratis mañana”, ¿vos no venís? 

AS: Bueno, sí, pero creo que lo mejor que estábamos haciendo era grabarnos nosotros. Eso fue parte de lo que impulsó el cambio de mentalidad a la hora de trabajar dentro de la sala.

JA: Así surgió la idea de presentarlo acá. No perder el sonido que logramos. 

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SPE: ¿Sienten que este disco es fiel reflejo de lo que vienen tocando desde siempre, o esto que podemos escuchar ya es parte de lo nuevo de QOME? 

AS: Muchos de los temas que están grabados tienen varios años de diferencia, hay algunos casi nuevos y otros de antaño. Elegimos ese material porque ya tenía una identidad. Lo que se viene es una transformación: yo no toco tanto el sitar, él [señala a Joaquín Adler] está más con la computadora… Va por un lugar todavía más electrónico.

SPE: ¿Tienen pensado flashear algo para el vivo con respecto a visuales o performance? 

JG: Es una buena pregunta… El show no está terminado todavía.

AS: El único show que hicimos el año pasado fue para presentar el video de ‘Llamado’, track que produjo Pablo Bursztyn. Laburamos con Matías Alegre, un director increíble y amigo de QOME, más un equipo de gente hermosa, entre elles Alan Bursini, que fue el que nos entrenó y con quien hicimos la performance. Creo que esta vez el foco va a estar más en la banda… Mostrar el material del disco reinterpretado, un par de cosas nuevas y, a partir de eso, volver al ruedo de tocar en vivo.

SPE: ¿Cuál es el spot de comida o ranchada que les quedó como recuerdo de la rutina de grabación del disco?

AS: ¡Ya sé! El patiecito donde hablamos de ciencia y los planetas… [me mira y dice] Vos entrás y al lado del estudio hay una sala que tiene un piano y un patio interno muy chiquito con una mesa en la que comíamos… Ahí.

SPE: ¿Grabaron algo raro en el disco? 

AS: Hicimos cosas raras en la sala y quedaron las maquetas: dejábamos la pista sonando y tocábamos cencerros y cosas… Muy rápidamente, agarrábamos la compu y convertíamos esos sonidos en loops interesantes por su textura. Yo me di el gusto de grabar sitares acústicos, que es algo que no puede convivir con el volumen al que estamos tocando. Hay un paradigma nuevo de producción electrónica: queremos ir por eso. Wueya refleja una identidad, es la primera síntesis. A lo que apuntamos es a lo que apunta cualquier banda que crece: generar un sonido cristalino, un metasentido… Eso genera una forma de escuchar distinta, una contención. Vos te podés enamorar de un tema, escucharlo en distintos momentos de tu vida y mientras más significado tenga para vos, mejor. 

JG: El hecho de hablar un idioma que existe, pero que es inventado, ayuda un montón a eso. Al momento de interpretarlo también… El hecho de que sea algo más abstracto permite la adaptación: no es una imagen con palabras ni una letra. Eso me fascina.

JA: Y para responderte la pregunta que hiciste: en 'Llamado' grabamos un salero de sal gruesa como shaker. Usamos una Dos Anclas [risas].

SPE: Al final de Estudio Urbano se llevaron un disco y un Gonza.

JG: (Gonzalo Danguise) Es la persona que más nos exige. Ahora estamos trabajando con prensa también; hablando con gente, abriendo puertas... Si esto es trabajar, es increíble. Pero no lo habríamos hecho si no hubiésemos decidido ponerle pilas. 

JA: Es lo que queremos hacer: poner la energía en esto, llenar salones, hacer rentable todo este caudal de energía...

JG: Sí, hacer quilombo. Hay que hacer quilombo. 

JA: Vamos a hacer quilombo.