SORÍN: LA CONVIVENCIA DEL MULTIGÉNERO EN UNA MISMA PELÍCULA

El ex líder de Octafonic presentó en vivo LAIF, álbum inédito que se concentra en tres temáticas: el nacimiento, el amor y la muerte. 

Antes de hablar de la presentación de LAIF (2019), el proyecto más sincero y libre de Nicolás Sorín, es menester poner en contexto su trayectoria y lo que ha devenido en la creación de este álbum episódico. 

Sorín fue a estudiar en la Escuela de Música de Berklee (Boston) a los diecisiete años atraído principalmente por el funk y el rock. En esos estudios acumuló conocimientos de diversos géneros, y comenzó a dirigir orquestas sinfónicas y a producir música para películas. En el 2008 se insertó en la escena argentina con Fernandez 4, grupo de jazz formado por Cirilo Fernández, Mariano Sívori y Daniel Ástor Piazzolla. Nico Sorín se sumó como cuarto integrante y le dio forma a esta música compleja que se centraba en mezclar jazz con rock y  pop. En 2013 creó su banda más duradera, Octafonic, en la que también utilizó técnicas y estilos del jazz, pero sobre un componente de rock electrónico más marcado. 

LAIF es la actualidad de Sorin, un disco de nueve canciones armado en tres etapas: BERF - LOV - DEF. El nacimiento, el amor y la muerte se reflejan en una historia de tres canciones por segmento. Surge así una narración de estas temáticas relacionadas que se unen para formar el relato. A pesar que el pasado viernes 5 de julio lo tocó íntegro de principio a fin, solo dos temas (‘When The Show Is Over’ y ‘Bouncing’) se encuentran disponibles para escuchar con sus respectivos videos. LAIF es un proyecto vivo en el cuál cada tres semanas, desde el 31 de mayo, una canción se dará a conocer y tres días después se estrenará su correspondiente video. Las canciones no saldrán en orden y recién el 15 de noviembre se podrá vivir la experiencia completa de la obra. Vale destacar que todas sus letras son en inglés, algo común para el artista cuya formación musical se afianzó en Estados Unidos. Sin embargo, la búsqueda de Nicolás está en que los instrumentales expresen las sensaciones, las letras se reservan de contenido explícito.

NACIMIENTO:

El concierto tuvo lugar en el Teatro Margarita Xirgu y contó con un formato distinto, ya que la banda se ubicó en tarimas de 20 a 60 centímetros colocadas al nivel de los asistentes. Esta puesta en escena hizo el show más íntimo y logró un sonido envolvente. Sin embargo, dificultó la visibilidad del público. Atrás del grupo, una serie de luces led irradiaban un destello relampagueante. De esta forma, el escenario tradicional del teatro se utilizó para una sutil obra performática y contó con tres siluetas de luces circulares que representaron el arte de tapa del disco.

En el nacimiento, una niña jugó al bolero. Intentó embocarlo varias veces tras la repetición de la palabra “BERF” por una voz femenina maquinal. De forma imperceptible, Sorín subió a su tarima mientras el bombo de ‘Bouncing’ marcaba el ritmo en negras. El sintetizador Nord Wave se le adhirió con un lenguaje más calmo en contraposición al beat y su ávida voz. En ‘Invisible’ la sorpresa fue mayor, el comienzo experimental mutó de forma repentina por los cambios de ritmo de la batería. La alternancia fue entre momentos de hardcore con una voz ronca de Sorín y fusiones bailables con conceptos de jazz y electrónica. El cierre del BERF fue ‘Robot’, canción que dejó boquiabierta a la gente por la metamorfosis instrumental que sucedió dentro de su duración.

AMOR:

Como interludio una mujer tejía sentada mirando al frente. La misma voz del principio dijo “LOV”, y en ese segundo la señora y su pareja, un hombre parado recto con un tejido rojo que le envolvía la cara, ladearon sus cabezas para mirarse y ocasionar un choque energético enaltecido por un flash de luces. 

Un estilo folk country inició este tercio cargado con sensaciones melancólicas pero románticas en ‘Little Girl’ y ‘Pretty’ . En la segunda, el ambiente lento, profundo y grave creó una tensión que se desató en un instrumental cargado de pasión y enamoramiento. Esta parte concluyó con ‘Romeo’, track que atraviesa tanto situaciones oscuras de incertidumbre y vulnerabilidad, como también otras de juego y risa. 

MUERTE:

Tras los aplausos y festejos tres fantasmas ocuparon el escenario. La percepción de que todo iba a acabar en algún momento se hizo presente. El silencio inundó la sala. 

‘When The Show Is Over’ (cuando el show termine, primer single en ser lanzado) introdujo la tercera parte y anticipó el final con su letra y sus melodías. En ‘3,2,5’ nos enfrentamos a voces retorcidas, con tintes de negatividad y de escasa claridad, similares a lo que hace Radiohead en ‘Like Spinning Plates’ o ‘Everything In It’s Right Place’. En el final de esta, Sorín se sentó a disfrutar de su talentosa banda compuesta por Ezequiel Chino Piazza en batería, Alan Fritzler en bajo, Hernán Rupolo en guitarra eléctrica y Leo Costa en sintetizadores, todos integrantes de Octafonic, su proyecto de antaño. Luego hicieron un jam improvisado que Nico dirigió con su mano, como si de una orquesta sinfónica se tratase. ‘Angel’ culminó con LAIF. Los fantasmas volvieron a aparecer junto a una música meditacional que devino en un ambiente tenso. Una clara canción de despedida. 

Sorín posee habilidad de comunicar libremente con géneros variados, esa es su cualidad distintiva como artista. La película es muy difícil de asimilar en una sola vez por su variedad de ideas musicales. Al momento, su álbum se encuentra almacenado como un recuerdo distorsionado al que uno desea volver para intentar entender del todo qué pasó.

Como adelanto exclusivo te dejamos las canciones que compondrán el álbum LAIF:

1- Bouncing

2- Invisible

3- Robot

4- Little Girl

5- Pretty

6- Romeo

7- When The Show Is Over

8- 3,2,5

9- Angel